Ivy —Solo fue un mes hace un año. No debería seguir afectándome así —les digo a Craig y Darcy, quienes tienen la gentileza de escuchar mis penas, otra vez. Cuando Craig y yo nos mudamos a Boston, él era su yo implacable de siempre. Pero también resultó ser, a fin de cuentas, un buen amigo, y me escuchó llorar hasta que se me secaron los ojos. Unos dos meses después, conoció a Darcy. Ella es fisioterapeuta en el Hospital Infantil de Boston, y los dos se convirtieron en pareja al instante. Muy al estilo de Romeo y Julieta, pero sin las familias desquiciadas y todo el asunto trágico del doble suicidio. —Yo supe que quería casarme con Craig en el momento en que lo conocí —dice Darcy, de manera poco útil. Craig besa la coronilla de su cabello n***o con dulzura antes de volver su atención h

