Dorian Los ojos marrones de Melanie, del tamaño de los de un personaje de anime, están cómicamente abiertos. Antes de que se entrecierren y se vuelvan contra sus amigas. —¿Quién? —pregunta. Aria, Rina y Hadley levantan las manos, y ella exhala con frustración. Es cierto. Las tres me enviaron mensajes diciéndome que fuera a The Hill porque Melanie se estaba autodestruyendo. Y durante aproximadamente media hora después de mi turno, me senté en el vestidor, mirando los mensajes y los míos sin responderle, sin moverme. Porque al diablo con lo que hizo. Esperó hasta que me quedara dormido después de hacerla mía más veces de las que puedo contar y se fue. Se escapó de mí. Sí, debería haberlo sabido. Debería haberlo visto venir. Después de todo, es Melanie. Una chica dañada, según ella mis

