RINA Hasta que el bloqueador de sexo número uno, Oliver, apoya los codos con fuerza en la mesa, haciendo temblar todas las bebidas, listo para ir a modo hermano mayor total. —¿Vamos a recibir la siguiente pregunta o vas a coquetear con ella toda la noche? El tipo se ríe sin apartar la mirada de mí. —¿Novio? —pregunta. —Hermano —respondo. —¿Y este? —Señala con la barbilla en dirección a Carter. —Hermano —responde Carter por mí—. Y tan protector como el otro. Así que quizá lo mejor es que vuelvas a tu trabajo, ¿sí? El Señor Voz Sexy no se inmuta y me dedica otro lento recorrido visual. —¿Quieres ayudarme con la próxima pregunta? Voy a decir que no cuando Savannah prácticamente se lanza sobre la mesa, su enorme vientre derribando la mitad de las bebidas, y me empuja fuera del asient

