Ivy Hago pasar a Luke a mi departamento quince minutos después. La verdad es que no pensé que tardaría tanto en conseguir té y un scone, pero cuando entra, lleva una sonrisa triunfal extendida por su rostro demasiado atractivo. De verdad, es otra cosa. —Fui a la mejor panadería de Seattle por tu scone y luego, a la vuelta de la esquina, por tu té. —De verdad no tenías que hacer eso —le digo, aunque no puedo evitar sonreír. Aún no sé qué pensar de todo esto. Es demasiado. Demasiado repentino, demasiado inesperado y todo lo demás que me indica que debería empujarlo fuera por la puerta y cerrarla con llave detrás de él. No lo conozco. En serio. Quiero decir, no sé nada de su vida ni de quién es, más allá de lo más básico. Para él es igual conmigo, así que no termino de entender de dón

