Theo Mariposas. ¿Cuándo fue la última vez que sentí auténticas mariposas en el estómago? Quizá cuando audicioné para Unbreakable. ¿Pero mariposas por una mujer? No desde Scarlet. Nunca por nadie más que Scarlet. No debería sorprenderme que aleteen como locas mientras espero en su porche. Ella siempre tiene ese efecto en mí. La puerta se abre y Scarlet sale, cerrándola de un tirón detrás de ella. —Vamos —dice, guardando las llaves en su bolso. —¿Ni siquiera un “hola”? —pregunto. Me sorprende poder articular las palabras. Scarlet con ese vestido floreado me deja tambaleante y sin habla. Maldita sea, está sexy. Y no de esa manera forzada que tienen las mujeres de Hollywood. Scarlet no tiene que esforzarse en absoluto. Aunque sí se ve impecable. El vestido le queda perfecto, ceñido

