Claire Durante los últimos dos años, mi vida ha sido una especie de realidad suspendida. Me gradué en la universidad y luego todo —y cuando digo todo, es todo— cambió. Soy consciente de que no es un fenómeno inusual. Graduarse es uno de esos eventos monumentales que te alteran la vida, donde pasas de ser un niño irresponsable a un adulto del que se espera no solo que contribuya a la sociedad, sino que también marque la diferencia. Y sí, yo también pasé por eso. Pero para mí no fue igual que para los demás. Para empezar, ya tenía un trabajo que me encantaba, trabajando para Javier. Por algún milagro, él y lo simplemente encajamos, y funcionó. Quería mantenerme en su equipo, pagarme bien y asegurarse de que fuera feliz. Eso me encanta de él. También tenía un lugar donde vivir, y cuando Ja

