Claire Ahora tengo miedo. Lo cual me cabrea, si soy sincera. No me gusta que me preparen encerronas así. Me voy de casa de Keny y Javier poco después. Necesitan tiempo para ellos y yo necesito tiempo para pensar en lo que Javier ha dicho sobre Kyle. No está solo, ni de coña. Y nunca en un millón de años me pediría Javier que saliera con su hermano pequeño si lo estuviera. Así que, ¿qué demonios está pasando que yo no sé? Sea lo que sea, me impide conciliar el sueño. De hecho, es poco más de medianoche y estoy inquieta. He reproducido nuestra última conversación telefónica no menos de una docena de veces en las pocas horas que llevo en la cama. Me gusta Kyle. Mucho. Tanto que intento no pensar en ello. Es divertido, inteligente y parece entenderme sin juzgarme. Nunca intentó acostarse

