Capítulo siete ―Lo primero que tendríamos que hacer ―dijo Daniel mientras Emily lo seguía por el camino― es quitar los tablones de las ventanas. ―Llevaba la caja metálica de herramientas en la mano, balanceándola mientras hablaba. ―En realidad sólo quiero sacar esos muebles viejos ―respondió ella, frustrada de que Daniel ya hubiese asumido la posición de jefe. ―¿Quieres pasarte todos los días sentada bajo luces artificiales cuando por fin ha salido el sol? ―preguntó él. No era tanto una pregunta como una afirmación, y el significado que escondía bajo las palabras es que, si no quería quitar los tablones, debía de ser idiota. Sus palabras le recordaron un poco a su padre y el modo en que siempre había querido que Emily disfrutase del sol de Maine en lugar de quedarse sentada en la casa m

