—Pensé que iba a terminar comiendo sola —expresó Tezza cuando contempló a su hermano finalmente tomar asiento frente a ella. —Lo siento, Gil se demoró en llegar y eso automáticamente me retrasó en todo —explicó, observando sus comidas intactas—. Podrías haber comenzado si me estaba tardando demasiado —indicó. —Se supone que almorzaríamos juntos para ponernos al día, ¿qué sentido tiene si yo comienzo antes que tú? —resopló—. Mejor dime como te han ido en esas clases con el profesor que envía el consejo. —Bastante bien en realidad, resulta que sí había una forma de controlar mi poder y hasta de anularlo o callarlo para no sentir las emociones de los demás sin importar que estemos cerca o lo esté tocando —contó con emoción. —¿En serio? —pronunció alzando ambas cejas con sorpresa. —Sí, yo
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


