Ya estamos en la cafetería, debo admitir que la malteada que me estoy tomando está muy buena. Hace un poco de frío, pero como soy alcahueta, estoy tomando una bebida fría. Venir aquí fue una gran Idea de Marcos y Jess. Contar con ellos en el trabajo es una gran ventaja, ya que me ayudan e informan en cosas que no sepa. —¿Que dices? ¿Esta buena?—Preguntó Marcos. —Creeme, está muy buena.—Dije tomando un sorbo de la bebida. Él y Jess rieron. —¿Y la de ustedes? ¿Están buenas?—Pregunté. —Mucho, este café esta muy delicioso, más con este frío.—Respondió Jess. —Opino lo mismo.—Dijo Marcos. Hubo silencio, así que comencé a ver por la ventana. Todo es tan irreal, yo debería seguir allá en casa, sufriendo y sin saber que hacer con mi vida. Nada puede ser de color rosa, siempre lo dije, pe

