Le sirvo los panqueques a Derek y me quedo observándolo para ver su reacción; él no hace ningún tipo de gesto, solo se dedica a comer. —Princesa, sé que tengo buen físico, pero tampoco es para que me admires mientras como. —Estoy esperando que me des tu opinión. —¡Están deliciosos! Debo decir que me has sorprendido; no pensé que supieras cocinar —Aprendí estando en Rusia, solo que no lo hago muy a menudo por temas de tiempo. —Es una lástima, me gustaría probar toda la comida que sabes preparar. —Tendremos tiempo suficiente para eso. Terminamos de comer y comienzo a recoger los platos mientras Derek va a acostar a nuestra hija. Cuando dejo todo limpio, subo a la habitación. ¿No sé cómo haremos para dormir hoy? No puedo negar que estoy bastante nerviosa por compartir este espacio

