➳Aurora.
No puedo creer lo que escuchó, es algo que de verdad no concibo, ¿Cómo es posible lo que me esta diciendo este tipo?.
- ¡ Mientes, mientes, no me toques maldito!.
Me arrinconó en la esquina de la cama, solo se burla de mí con una carcajada mientras intenta subir a la cama para alcanzarme.En eso el otro tipo que también esta ahí lo agarra del brazo.
- Ya dejala Mario, esta chica no es como todas las que
nos ha traído Víctor. -escuchó eso con terror. ¿Cómo que todas las que ha traído?- ¡Vámonos!.
- ¡No! -se niega empujándolo- Ella me gusta más por eso, asi que sera mía.
Estoy llorando como desquiciada, temblando de terror, no sé que ve en mí el otro tipo que agarra al loco del cuello y lo azota en una pared.
- ¡ Te digo que la dejes maldita sea contigo!.-lo amenaza con una pistola, que no sé de donde saco.
- ¡ Aggggrrr! -el tipo no puede decir nada ya que lo esta ahogando.
Veo la puerta, no esta lejos, pero no puedo salir por ahí, ya que esta cerrada por fuera, así que no me queda más que salir por la ventana, no creo que este muy alto.
Pero no me importa, prefiero matarme antes que este tipo me toque.En lo que están forcejeando los dos fulanos, me levanto de la cama y corro a la ventana, es un balcón.
Grito para que alguien me ayude, pero nadie se percata que estoy ahí, veo con desesperación como poder bajarme, así que lo hago, paso por el balcón, al otro lado donde esta una ventana exactamente igual.
Estoy descalza ya que por la lucha que tuve con ese tipo se perdieron mis zapatos.
Brinco al otro balcón y caigo en el suelo, lastimo mi pie, pero no me duele por el momento, me levantó y corro a la puerta, que afortunadamente esta abierta.
Salgo despavorida de la habitación aventando a todos a mi paso, los cuales me ven con desprecio, ya que estoy hecha un desastre: descalza, despeinada, con mi suéter roto, voy cubriendo con mis manos lo poco que puedo.
Salgo a la calle y veo a todos lados, la carretera se ve obscura, no sé ni dónde estoy, pero no me importa, camino para donde se ven luces a lo lejos, corro lo más rápido que puedo, voy llorando.
Lloro de dolor, de rabia, de impotencia. Pensando que todo esto es un mal sueño, que no es verdad lo que estoy pasando,
no puede ser cierto, las imágenes del tipo cerdo no salen de mi mente.
Voy corriendo cuando escucho el claxon de un carro que suena insistentemente, volteo a ver y es Víctor, siento un terror al verlo, pisa el acelerador y obviamente me alcanza, se para delante de mí, así que corro para el otro lado, se baja del auto y me corretea.
Para mi mala suerte me lastimo con una piedra el pie y caigo al suelo raspando mis rodillas y manos. Llega hasta donde estoy, me toma de la cintura para levantarme, pero le grito que no me toque.
- ¡ Sueltame, no me toques, sueltame!.
Le doy de manotazos para que me suelte, volteo a verlo y trae la cara golpeada, el labio sangrado.
- Aurora, soy yo, soy yo...mi amor que bueno que estas bien.
Lo miro confundida, me levantó pero camino hacia atrás, mientras él quiere acercarse a mí.
- ¡No te acerques, vete, vete, eres un desgraciado, cómo te atreviste a dejarme con esos malditos!.-le reclamo con dolor.
- No mi amor, perdoname por favor, todo fue un mal entendido, mira, mira lo que me hicieron -Señala su rostro, mientras se va acercando a mí- Todo fue un mal entendido, dejame explicarte, detente, por favor te vas a lastimar .
Me detengo, de pronto me dan muchas ganas de vomitar, devuelvo todo lo que traía en el estómago. Siento que voy a perder el sentido, me da terror, ya que sólo estoy con Víctor.
No quiero perder la conciencia, pero no logro ser fuerte y me desvanezco...
*****
Abro mis ojos con dificultad, me duele mucho la cabeza, mis pies, las manos, mi rostro, todo me duele. Quiero incorporarme, pero no logro hacerlo, veo a mi alrededor y no reconozco al instante el lugar donde estoy hasta que escuchó la voz de Víctor a lado de mí.
- Ya reaccionaste mi amor.
Me toma de la mano, pero lo aviento con las pocas fuerzas que me quedan.
- No...no, no me toques, qué hago aquí...tengo que ir a mi casa...mi abue...mi abue...
No tengo fuerzas ni para hablar, parece que estoy drogada, nunca me he drogado, pero supongo que así se siente uno, veo nublado ,distorsionado, quiero hablar pero no lo logró del todo.
- Ella esta bien mi amor, no te preocupes.-me dice Víctor muy amable, que hasta ni parece ser el mismo.
- Que, me ...qué me diste, no me siento bien...-pregunto porque el malestar es terrible.
- Solo un calmante mi amor, estabas muy desquiciada, así que tuve que hacer algo para que estuvieras bien...
Se acera a mí para tocar mi rostro, mis fuerzas no son muchas a estas alturas, siento sus manos en mis piernas, empieza a besarme el cuello, yo no quiero, no quiero que me toque, no soy consciente de mí, no quiero que me haga nada.
- No...no...
Trato inútilmente de aventarlo pero no puedo, siento como esta desabotonando mi vestido roto, intento quitar sus manos de mí pero no puedo.
- Calma mi amor, soy yo, tu hombre, soy yo, calma preciosa, no sabes como me alegra saber que no dejaste que esos tipos te tocaran...-comienza a besar mis pechos, mientras mete sus manos bajo mi ropa interior- Eres lo mejor que tengo, no sabes como te deseo.
- No...no quiero.
Con toda la dificultad del mundo, intento levantarme, pero no puedo, tal parece que me dio algo para no tener control de mí, así que...hace lo que quiere de mí, me lastima, me toma con fuerza, y de una manera salvaje, siento que me muerde por todo el cuerpo, toca todo mi ser.
¿ Esta abusando de mí...acaso eso hace?.
Pero, él es mi novio, el hombre que yo amo.
¿ Cómo no me puede gustar lo que hace con mi cuerpo ,si yo soy de él, si quiere me toma no?.
*****
Despierto con un terrible dolor de cabeza, náuseas y con unas inmensas ganas de vomitar, me levanto de golpe, porque no aguanto, voy a devolver el estómago otra vez.
Busco el baño y entro de prisa ya que no logro detener estas inmensas ganas de devolver.
Termino lo que tenia que hacer, veo a mi alrededor, caigo en cuenta que estoy en la casa de Víctor, me veo y estoy totalmente desnuda, me doy asco de pronto, me levanto para lavar mi rostro, veo mi reflejo en el espejo que esta en el baño, hay chupetes en todo mi cuerpo, viene a miente todos esos recuerdos de anoche, lo que paso con esos tipos, lo que pase cuando corrí y me alcanzo Víctor, veo mis rodillas y están lastimadas.
Escuchó la puerta de la habitación me da miedo de inmediato.
- Preciosa, amor, dónde estas mi princesa.
"¿Ese es Víctor, pero...jamas me habla así, qué le sucede?".
Toca la puerta del baño, por inercia me cubro el cuerpo ya que abre la puerta.
Entra y me ve parada cubriendo mi cuerpo desnudo.Sonrie ,se acerca a mí ,me da un beso en la mejilla ,acaricia mi cabello.
- Buenos días princesa ,traje algo para desayunar, ven.
Toma mi mano y me guía a la recámara, tomo una toalla que esta colgada y me cubro mi cuerpo.
- Por qué te tapas mi amor, si eres perfecta, tienes un cuerpo de diosa.
Intenta quitarme la toalla pero se lo impido, me siento en la cama con desconfianza.
- Mi amor, no me hagas esto, no temas, yo te amo, sabes...lo de anoche...
Levanto la mirada y solo hay odio, recuerdo cada detalle antes de llegar aquí.
- ¿ Cómo pudiste hacerme eso Víctor?.-le digo muy enojada ,según yo.
- Mi amor, eso es una equivocación sabes.
Deja te explicó si mi amor.
Se acerca a mí pero le huyo, trata de tocarme y doblo mis pies para que no me alcance.
- Ese tipo me dijo que me vendiste a ellos Víctor.
- Esta loco ,es un maldito malnacido, por favor dejame explicarte mi amor por favor.
Comienzo a llorar porque no puedo con todo esto que me esta pasando, de pronto me llega la incertidumbre de todo: mi abuelita ,la Universidad, mi trabajo.
- Tengo que irme a casa, qué hora es, mi abuelita.
Trato de levantarme pero Víctor me agarra, se pone a llorar , me quedo desconcertada ,otra vez llorando y no sé qué hacer.
- Perdoname Aurora, eres una mujer tan linda, tan hermosa, eres lo mejor que me ha pasado, tú no eres como las otras...tú si vales.
Todo fue una equivocación, yo salí del cuarto pero ya no me dejaron entrar, afuera estaban unos tipos ,me golpearon mira -me enseña su boca ,tiene el labio partido- Yo quise regresar te lo juro mi amor, pero esos malnacidos me tendieron una trampa, por qué crees que regrese por ti, que te alcance en el camino ,te traje conmigo porque te desmayaste mi amor.
- Pero...yo no...
- Shhh no digas nada,solo di que me perdonas mi amor y respecto a lo que paso anoche, te juro que me las pagaran esos bastardos, nadie se mete con mi mujer.
- Yo...no quiero, que vuelvas a llevarme a esos lugares ,yo no...
- Sí, sí mi amor, nunca más te lo juro.
Me besa las manos y lo veo tan arrepentido, que me conmueve el corazón verlo así de vulnerable.
Me abraza y ahora sí me dejo, solo me siento un poco extraña, pero es por lo que paso con esos tipos anoche.
- Tengo que ir a casa, mi abuelita se quedo solita, me va matar si ve que no llegue.
Ya sabes que no le gusta que ande contigo.
- Ella esta bien, no te preocupes, me encargue de eso, tampoco soy un desalmado.
Lo miro con duda, no sé que hizo para saber que mi abuelita esta bien...De pronto me besa, comienza a querer más, pero me duele todo mi cuerpo incluso entre las piernas, recuerdo vagamente, como me tomo anoche, lo detengo de inmediato ,me mira con duda.
- ¿ Qué pasa mi amor?.
- Anoche...anoche tú...
- Amor...anoche hicimos el amor como nunca, eres tan fogosa cuando estas...-esta a punto de decir algo pero se arrepiente- bueno, estuviste genial.
- ¿Qué me diste anoche?.
- Nada, de qué hablas, solo te di un analgésico, pero solo eso.
Empieza a besarme nuevamente, no le correspondo del todo, porque quiero recordar todo lo de anoche. Solo recuerdo que yo no quería y él me estaba obligando a todo.
- Víctor...no, por favor.
Lo detengo, y para mi sorpresa no se enoja.
- Esta bien...ten te traje ropa ,la de anoche quedo mal.
Bañate, para que desayunes.
Se levanta para salir de la habitación, veo la ropa son unos jeans y una blusa, tomo la bolsa es muy bonita, Víctor sí que sabe mis gustos, los zapatos también son nuevos, no lo puedo creer ,son hermosos.
Me meto a bañar rapido , cuando salgo de la habitación, Víctor esta en su comedor poniendo la mesa para que comamos, me quedo sorprendida.Tal vez solo tenia que ver que me estaba perdiendo o que estaba en peligro para que se diera cuenta que me ama tanto como yo a él.
Me ve salir y corre para abrazarme, me besa en las mejillas, toma mi mano y me guía a la mesa.
Esto es lo que siempre quise de él, que fuera atento y amoroso conmigo.
Solo con eso soy feliz.