✰Dionisio✰
- ¿Qué tanto piensas Dionisio?.
Daniel me distrae de mis pensamientos.
No logro olvidar a la mesera linda, su actitud temerosa cuando le pregunte si estaba enojada.
Mirando a todos lados como si tuviera miedo que alguien la viera.
- No es nada...sólo tonterías.-le digo restando importancia a lo que me pregunta y a lo que tanto me inquieta.
- Esas "tonterías" se llaman Aurora, y trabajan de mesera en cierto restaurante.
- Eres un idiota.
Le aviento el bolígrafo que tengo en la mano, el cual esquiva, comienza a reír como tonto y a burlarse de mí el muy inmaduro.
- Ja ja ja , ay Dionisio se va enojar tu prometida si sabe que te gusta una simple mesera.
- Daniel...-lo miro con seriedad, ya que jamás hemos sido unos idiotas tratando a la gente por su condición económica- No digas eso.
- Perdón, perdón, me pase, lo acepto. Pero no lo digo en mala onda.Alessandra es una chica de familia con buena posición, solo por eso lo dije.Aparte tu padre no creo que le guste mucho lo que esta pasado en esa cabecita tuya.
- Ya callate, ahí viene mi padre.
Llega mi papá a la sala de juntas, Daniel y yo estamos en una capacitación para poder administrar la empresa de nuestras familias.
Así que llevaremos un largo caminar aquí hasta que se nos deje en su totalidad el cargo.
Hacemos una reunión, con ciertos socios más, nos presentan ante todos.
Ya saben los que faltaban en conocernos.
Nunca esta de más que todos sepan que somos los que estarán al mando.
*****
Llevo varios días que no voy al restaurante, no he visto a la mesera linda.De vez en cuando me descubro pensando en ella.
¿Qué hizo en mi esa linda mesera que no la puedo quitar de mis pensamientos?.
Hoy después de ir al gimnasio pasare por ahi para poder verla, no importa que solo me tome un vaso de agua.
- ¿A dónde vas cariño?-encuentro a mi madre a pie de las escaleras, me saluda amorosamente, así como es ella.
- Voy al gimnasio mamá.
- Hijo, aquí en casa tu padre puso un gimnasio, ¿por qué nunca lo usas?.
- Mamá...me gusta salir de esta cárcel, llamada casa.
- Hijo...-hace gesto de desilusión.
- Te amo mamá, nos vemos al rato.
- Oye, espera -me detiene ya en la puerta- Hijo, necesito que me ayudes con Massimo, cada día esta peor ,anoche no llego, afortunadamente tu padre no se dio cuenta.Isabella vino temprano para decirme que no había llegado, que no le contesta el celular, vamos ,ni a su madre le contesta.-Se ve mortificada por su hijito caprichoso.
- Mamá...-la miro con paciencia para que no se moleste- Massimo esta mal, él no quería casarse, es apenas un chiquillo inmaduro, lo consentiste demasiado, de verdad que no fue para nada buena idea que lo obligaran a casarse.
- Hijo...solo es dos años menor que tú y tú no eres un idiota.
- Mamá, tienes a tres hijos totalmente diferentes, Massimo nunca ha sido tan obediente.
¿Cómo se le ocurrió a papá casarlo a esta edad?.Y cuenta que no ha madurado su cerebro.
Mi mamá me da un manotazo ,me río de lo que le digo, le doy un beso y me despido de ella.
Llego al gimnasio, hago mis rutinas, me baño, me cambio y salgo al restaurante para ver a mi mesera linda.
Llego al restaurante pero no la veo en ningún lado, la busco con la mirada, solo veo a la otra chica, va a mi lugar para tomar la orden.
- Hola, buenas tardes, le tomo su orden joven.
Ella es más relajada, la miro y quiero preguntarle por la mesera linda, pero no me atrevo.
- Buenas tardes ...eh, solo quiero un desayuno ligero por favor.
- Ok, en un momento se lo traigo.
La veo retirarse, es demasiado alegre esta chica, ya que va tarareando una canción mientras camina, me causa gracia verla así de feliz.
Estoy a la espera cuando veo por la ventana gigante que da a la calle a la mesera linda, pero no esta sola, viene con el sujeto que me tope la vez pasada, baja del auto y la besa, me da un ligero dolor en el estómago, ese imbécil es su novio.
Ella se dispone a retirarse pero el fulano la detiene de pronto para besarla nuevamente, empieza a tratar de toquetearla pero ella lo detiene, se nota que muere de vergüenza, el fulano no le queda más que abstenerse a lo que pretendía y la ve como entra al restaurante.
Lo veo detenidamente, a kilómetros se ve que es un patán desagradable.
Arranca su auto y se va, Aurora...mi mesera linda tiene novio, y es un barbajan.
Me quedo pensativo ante este acontecimiento, recuerdo que yo también estoy comprometido.
En contra de mi voluntad, pero lo estoy.
Llega la mesera para dejar mi desayuno, de pronto ya no tengo hambre.
- Aquí esta jovenazo, servido, buen provechito.
Me sonríe y se va otra vez tarareando una canción, la sigo con la mirada.Mi mirada conecta nuevamente con la mesera linda, la cual esta siendo regañada por el imbécil estúpido de su jefe, no resisto más ya que la tiene con el rostro agachado, gritándole como energúmeno.
Me lleno de rabia al ver eso, no hay mucha gente en el restaurante.
Pero eso no le da derecho a gritarle de esa manera maldito idiota.
No soporto más y voy a donde están.
- ¡Oiga, deje de gritarle de esa manera a la señorita!.
Ambos voltean a mirarme, ella tiene lágrimas en sus ojos, se ve mal. Independientemente de lo que esta pasando en estos momentos ella tiene tristeza en el alma, la percibo a kilómetros.El tipo se avergüenza y agacha la cabeza pidiéndome disculpas.
- Disculpeme señor, es que llego tarde esta chica siempre me da problemas, estaba despidiéndola por que no me sirve asi.Y bueno, no creo que eso sea de su incumbencia, con todo respeto.-dice un tanto titubeante el muy poco hombre que se pone con las mujeres.
Pero ve a un hombre y baja la cabeza.
- ¡Es usted un desgraciado, acaso le ha preguntado por qué razones llega tarde!.-le digo muy enojado.
- No se moleste joven...-me dice la mesera linda con cierto temor, tanto que ni siquiera me mira a los ojos- Esto me lo merezco, no he sido responsable cuidando mi trabajo.
- No mereces esto, cada vez que vengo veo que usted le grita horrible a la pobre chica, acaso es usted un negrero.Sus empleados merecen respeto, son seres humanos que también sienten y sobretodo tienen derechos.
Ella es una trabajadora esepcional, siempre que nos atiende es muy buena, no debería despedirla.-estoy enfurecido, con ganas de romperle la cara a este idiota.
- Pero joven Lombardi, siempre llega tarde.-Insiste el infeliz del gerente.
- Si jefe, pero tampoco nunca salimos a nuestro horario -intercede la otra mesera.Aurora, la mesera linda, sigue con la mirada agachada, quiero que me mire, pero no levanta la vista para nada.
- ¡Rosy tú no te metas!.-le contesta el pusilánime este, sé que conoce quienes somos así que de ahi me aprovechare.
- Si usted corre a esta chica y no la respeta como el ser humano que es, le juro que moveré todas mis influencias para que en su vida vuelva a ver un comensal aquí.
Lo amenazo, por primera vez utilizo el renombre de mi familia para un provecho personal, me mira con miedo.
- No joven, solo que esta chica es demasiado problemática, siempre tiene razones para llegar tarde.
Si no es la escuela, es su abuela o lo que sea, pero siempre, siempre llega tarde.-Contesta un tanto desesperado.Se ve que no sabe que hacer.
- ¿Y qué le cuesta tener un poco de consideración con ella?.Si ya sabe sus razones porque no la comprende, es usted un desconsiderado.
- Joven no me ofenda...
- ¿Y usted no la ofende acaso?. Cada que vengo le esta gritando ,esta mal ,debe respetar a sus empleados.¿Acaso usted es el dueño?.
- No, pero soy el encargado...-dice con una sonrisita patética en su horrible cara.
- Ahí esta, yo creo que ni el dueño seria tan miserable como usted, ya dejela en paz, si ella se queda hasta tarde como dice la señorita, yo creo que le paga de mas las horas que le reclama por llegar tarde no sea miserable.-Estoy a nada de partirle la cara.
- Esta bien...lo lamento, en realidad lamento esto, ok, dejemos esto , estamos a mano Aurora, ve a trabajar.-No le queda más que ceder ante mi hostigamiento, en realidad me quedó con las ganas de matarlo.
- Me voy, pero esta advertido -lo señalo con el dedo para amenazarlo- Cuidado con que despida a esta chica, o a cualquiera, no quiero que la vuelva a tratar mal, menos en mi presencia, si no ya sabe.Hago que en su vida vuelva a administrar siquiera un puesto de chicles en la esquina.
Me mira sorprendido ,voltea a mirar a las chicas con odio , se da media vuelta y se retira.
- ¡Yupi!... -grita la amiga de la mesera linda- ¡ Hasta que alguien le dijo sus verdades a ese desgraciado negrero!.
Mueve a Aurora para que reaccione, ella sonríe de medio lado, la veo detenidamente alcanzo a ver unos golpes en su mejilla, disimulados con maquillaje.Se me hace un nudo en la garganta ya que levanta su mirada , tiene un ligero derrame en su ojo derecho.
Por primera vez sostiene mi mirada, aunque sea por unos segundos.
Pero es suficiente para ver que ella sufre, y mucho.
- Gracias joven, muchas gracias.-me dice con una sonrisa, un poco forzada, ya que se ve que no sonríe nunca sinceramente.
- Ay no sabe que ganas teníamos que alguien pusiera en su lugar a ese desgraciado, siempre nos esta gritando, más a mi Aurorita Boreal que llega tarde porque tiene su escuela en la mañana.Va en la Universidad que esta aquí cerca pero no le da mucho tiempo para llegar.
- Rosy...-Aurora le da un ligero codazo para callarla ya que se solto de la boca para decirme todo eso- Basta.
- Eh bueno...espero que ese tipo no las vuelva a molestar.
Me voy, aquí esta el pago de lo que me llevaste a la mesa.
Le doy dinero a la chica que se llama Rosy y me retiro.
Salgo un poco desanimado, Aurora...Aurora...
- ¿Qué historia tendras que no hay felicidad en tu mirada?.
Voy hablando solo en el camino, llego a mi auto, me quedo pensativo unos instantes, solo pensando y pensando en lo que puede estar pasando esa chica para estar tan mal.
Recuerdo al tipo que la trajo, es el mismo que vi la vez pasada con pinta de matón.
- ¡ Dios!....
Estoy frustrado...y mucho, la única persona que puede decirme de primera mano que pasa con la mesera linda es su compañera.
También puedo investigarla con la gente de confianza de papá.
Pero igual pueden ir con el chisme...A menos que...contrate a alguien nuevo y exiga total discreción.