➳Aurora.
Han pasado unos días desde que paso lo del incidente con esos tipos. Lo de Víctor y lo del chico lindo en el restaurante.Me sorprendo en muchas ocasiones, viendo a la puerta del mismo esperando que entre mi salvador...pero no volvió, lo único bueno, que mi jefe sigue muy mansito, ya no nos grita, siempre anda temeroso, no sabemos realmente que le pase, si en realidad sí le tema mucho al chico lindo ya que no ha hecho nada para perjudicarnos.
En la escuela, estoy en exámenes, practicas y proyectos finales.
Ya solo falta muy poco.
"Solo un poco" ,me repito cada mañana.
Con mi novio, voy genial, desde que paso el incidente en esa fiesta estamos muy bien, ya no se enoja mucho, ni me grita.
Creo que lo único que le faltaba era darse cuenta que yo le hago falta, y por eso me esta tratando muy bien.
- Abuelita, hoy vamos a ir a tu chequeo con el doctor.
Mi abuelita tiene que ir a unos chequeos bimestrales, porque padece de presión alta.
Así que cualquier medida para prevenir lo peor, solo es para que su calidad de vida sea mejor.
Hoy no trabajo en el restaurante y salí temprano de la escuela.
Llegamos a tiempo para la cita de mi abuelita ,estoy esperando el turno para que la pasen cuando me llama Víctor.
- Bueno... -contestó bajito para que mi abuelita no escuche y también para que nadie mas lo haga- Estoy en lo de la cita de mi abuelita...te lo juro, no tengo por que mentir, Víctor, por favor ahora no quiero pelear.
Estoy tratando de convencer a Víctor que estoy en lo de mi abuelita, cuando toca nuestro turno.
Cuelgo la llamada para poder entrar.
- Hija mía, mi dulce nieta, ya deja a ese patán por favor.
Dice de pronto mi abuelita en lo que vamos camino al consultorio.
- Abue...ya te dije que Víctor es bueno, solo que no lo has tratado.
- Hija, es un papanatas, un imbécil poco hombre, te trata horrible hija, qué crees que no lo he notado, soy vieja no idiota.
- Abue ya ,te hara daño enojarte.
- Me vas a matar pero de la decepción si no dejas a ese mal nacido.
Va discutiendo hasta que llegamos a lo del consultorio , hacen su chequeo.
Gracias al cielo se encuentra en perfecto estado de salud.
Llegamos a casa, estoy cocinando mientras mi abuelita esta mirando la televisión.
Tocan el timbre asi que voy a atender.
Para mi sorpresa es Víctor, que viene furioso.
"Otra vez no".
- ¡¿Aurora, porqué demonios me colgaste la llamada?!.
Salgo afuera para detenerlo, ya que no quiero que mi abuelita lo vea aquí.
- Víctor...shhh por favor, mi abuelita te escuchara, qué sucede ahora.-le digo en voz baja para que no haga un escándalo.
Me toma del brazo y me jala a la parte de atrás de la casa, no les miento cuando les digo que lastima mi mano, me azota en la pared, toma mi rostro con mucha fuerza.
- ¡¿ Qué demonios te estas creyendo Aurora, no vuelvas a decirme lo que debo o no hacer?!.-Me habla tan cerca del rostro que tengo que cerrar los ojos.
- Víctor...por favor, calmate por el amor de Dios. No quiero que mi abuelita se de cuenta, recuerda que no esta bien de salud.-Le suplicó para que se calme.
- Callate, callate, yo la veo muy sana y feliz a la ruca, solamente la usas de parapeto para andar de buscona ,crees que no me doy cuenta que eres una maldita mustia, ve como vas vestida al doctor ,según tú verdad.-Avienta mi cara, y me da un manotazo para ver como voy vestida.
- Pero...de qué...
Estoy tratando de dar una explicación, cuando siento arder mi mejilla.
Víctor me voltea una cachetada por querer contradecirlo.
- ¡Ves como te digo que tienes el don de sacarme de quicio, por más que trató de ser amable contigo nada más no se puede!.-Me grita, enfrente de la cara nuevamente.
- ¡Hija...Aurora!.
Escuchó a mi abuelita gritar mi nombre, estoy llorando así que no puedo hablar pronto.
Víctor me indica que guarde silencio, vemos desde la ventana que mi abuelita va ir directo a la puerta.
- Tengo que entrar -le digo a Victor casi suplicándole, para que me deje pasar.Pero antes le grito a mi abuelita que ya voy para que no salga- ¡ Ya voy abuelita!.
- Espera ,espera...no uses más a tu abuela para escabullirte sin decir nada.-Me toma de la cintura y me jala mas atrás.
- No me dejas explicar nada Víctor, no sé que decirte, de verdad ya no puedo más con esto.
Le digo entre lágrimas, esta actitud suya me tiene loca, no sé si un día estará bien y dos mal, lo bonito que se comporto los días anteriores, se esfumaron de una.
- Esta bien...esta bien.-pienso que me dejara entrar pero no, me arrincona en la pared, comienza a querer manosearme entre las piernas.-Vamos a ver que tenemos aquí.
- ¿Qué haces?, no, por favor, los vecinos nos verán.-Trato de quitarme sus manos de encima, no es nada apropiada su actitud.
- ¿Por qué no quieres que te toque, estas ocultando algo?.Eres mi mujer, así que puedo hacerlo cuando quiera.
Comienza a meter su mano entre mis piernas, me odio ahora mismo por traer vestido, esta explicito en la relación que solo cuando estoy con él puedo usar vestido, ya que estúpidamente cree que eso es solo cuando quiero tener sexo con él.
- Víctor , por favor...-trato de quitarlo de encima de mí cuando llega mi abuelita, me muero de vergüenza, bajo mi vestido de inmediato y trato de acomodar mi ropa interior.
- ¡¿Qué haces aquí maldito desgraciado?!.¿ Qué le haces a mi nieta infeliz patán maldito?.
Mi abuelita comienza a darle de bastonazos, Víctor solo trata de esquivar los golpes.
- Calmece señora, ya basta...-levanta las manos para que los golpes no le den en la cara.
- ¡Largo de aquí desgraciado, si no llamare a la policía, largo, largo!.
Víctor sale del pórtico corriendo para salir de aquí, yo solo trato que mi abuelita se calme.
- Abuelita, ya, basta por favor...calmate.
Víctor desaparece de nuestra vista. Mi abuelita y yo entramos a la casa, me espera un regaño severo de ella.
La siento en su sillón, tengo intenciones de irme, pero mi abue me detiene.
- Espera hija...-me toma del brazo- Toma asiento por favor.
Trago saliva, no quería que mi abuelita se diera cuenta que Víctor suele ser medio extraño.
- Abue...yo...
- Siéntate, mira hija...tú eres una mujer hermosa, inteligente y no te mereces a un idiota patán como ese.No permitas que te humille de esa manera hija por favor, crees que un verdadero caballero te va estar metiendo mano a vista de cualquiera que pase.
Tengo la cabeza agachada, muero de vergüenza, Dios sabe que sí me muero de pena.
No digo nada, así que mi abuelita prosigue.
- Hija, tu madre y yo nunca te enseñamos a mendigar amor, eres una chica que fue amada por sus padres, tu papá siempre te trato como una princesa, entonces:¿por qué dejas que ese maldito te trate así?.
- No es así abuelita, es que, Víctor es un poco raro, pero es bueno, no lo juzgues.
- Ay hija...-Se queda en silencio, algo incomodo por cierto, después de un largo rato me sigue regañando- Crees que soy idiota, crees que puedes verme la cara, tengo la suficiente experiencia para detectar imbéciles a kilómetros de distancia, así que te prohibo que vuelvas a ver a ese maldito.
- Abuelita...-Le digo con las manos en suplica.
- Es mi última palabra Aurora, basta, es por tu bien y termine de hablar.
Se levanta dejándome sentada ahí sin escuchar nada de lo que le diga, no quiere escuchar nada referente a Víctor.
Me quedo pensativa un largo rato, no puedo dejar a Víctor yo lo amo, lo necesito.
Estoy en mi cuarto ,es el décimo intento de llamada que hago con Víctor, no contesta, empiezo a desesperarme de verdad, no quiere hablar conmigo.
Me siento como león enjaulado, Víctor no responde ninguna de mis llamadas, seguro esta vez sí no me querrá volver a ver.
Comienzo a desesperarme, lloro de la impaciencia, de la intranquilidad que me da el hecho que no conteste mis llamadas.
Me tiro a la cama y me pongo a llorar, es una angustia lo que me provoca el que no me conteste.
Ya muy tarde me doy cuenta que me quede dormida, con el teléfono en las manos.
Hago el último intento pero me llevo una sorpresa, ya que contesta una mujer.
- Bueno...
- ¿ Víctor?.
- No...soy su novia.
- ¡¿ Qué?!.
Dejo caer el teléfono de las manos, ¿qué acabo de escuchar?.
Surge dentro de mí una desesperación, levanto el teléfono del suelo pero ya colgaron, hago muchos intentos mas para llamarlo .
¡Una ,dos, tres, miles de veces y nada, no contesta, no hay señal de él, esta con otra, me esta engañando!.
- ¡No, no Víctor por qué me haces esto!...
Comienzo a llorar desconsolada ,llena de coraje, de impotencia, me siento desesperada totalmente al borde de la locura, no puedo con esto, no puedo...