5- ღ𝐶𝑜𝑚𝑖𝑒𝑛𝑧𝑎 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎ღ

1949 Words
✰Dionisio✰. Mi nombre es Dionisio Lombardi Bianco, soy el hijo menor de la muy popular familia Lombardi Bianco somos de descendencia Italiana. No es como que creciéramos allá, si no que mis padres vienen de una dinastía Italiana muy reconocida en el mundo. Somos mi hermano mayor: Leandro que tiene 28, el más chico es Massimo con solo 23. Ambos ya están casados, sí asi como lo ven, están casados tan jóvenes, bueno al menos Massimo mucho mucho más que nosotros. Sus matrimonios, fueron estipulados por nuestros padres y los padres de mis cuñadas. Marela ,esposa de Leandro e Isabella esposa de Massimo, estos últimos llevan poco tiempo de casados, todo fue un caos con su matrimonio, ya que al ser tan jóvenes ambos tenían otros planes para su vida, pero ya saben debemos seguir las reglas y tradiciones de la familia, lo cual para mí es una completa estupidez. Nunca he dejado que mis padres me impongan nada. Pero no siempre gano, ya que ahora me toco obedecer la orden de mi padre al anunciar que estoy comprometido, así es, resulta que un día tenia novia y hasta comprometidos estábamos, ella se llama Alessandra Ripol Caruso. Su padre y mi padre son amigos desde la infancia, así que por qué no comprometer a sus hijos para seguir su legado, conservar apellidos y todo eso. Se preguntaran : ¿ Por qué se caso primero mi hermano chico?. Bueno en primer lugar, porque me fui a tomar una especialidad en negocios internacionales y administración de empresas al extranjero. En segundo lugar, porque mi hermano estaba demasiado rebelde y mi padre creyó que con el matrimonio iba a madurar y sentaría cabeza, cosa que aún no ha sucedido, pero mi padre no lo sabe. Mi madre, la señora Analice Bianco de Lombardi, es una linda mujer que nos ama incondicionalmente, pero que también sigue al pie de la letra todas las indicaciones de papá, el gran señor Francesco Lombardi Castelli. Su matrimonio también fue algo arreglado por las familias de ambos, con la diferencia que ellos sí se gustaban, por lo menos. En fin, tengo 25 años ,soy graduado universitario con dos especialidades ,como ya les había comentado.Llegue hace una semana del extranjero para conocer a mi prometida impuesta... - Bueno pues mucho gusto querida prometida. Le digo a Alessandra con cierto sarcasmo, por lo menos no es fea, y perdón, aunque lo fuese, no tiene nada de malo, lo malo aquí es que no nos tomen parecer y se haga lo que quieran de nuestras vidas. - Mucho gusto prometido. Sonríe conmigo ,ambos estamos en la terraza de la casa, todos los demás están compartiendo en el salón de eventos de la casa. - Pense que nunca pasaría por esto, incluso creía que me había salvado de estas estupideces.-le digo para que sepa mi situación, la misma que con seguridad ,ella esta pasando. - Yo no tengo mas esperanzas que tú, ya que...bueno, tú sabes, soy la hija única y siempre se me ha educado para acatar las ordenes del patriarca de la familia. La miro un tanto desanimada, como si estuviera resignada a la vida que nos toco vivir. - No lo digas de esa manera, podemos hacer algo para que esto se deshaga, no nos vamos a casar, ya lo veras, confía en mí. Me mira ,da un largo suspiro, se queda mirando fijamente al anillo de compromiso que ya tenía en su dedo. - Esperanza...es lo último que muere verdad.-lo dice con tanta tristeza que me sentí incómodo. - Sí, así que tú confia en mí.-quería darle ánimos tan siquiera. Estuvimos un rato platicando de todo un poco, ella solo estudio hasta la preparatoria, solo tiene 21 así que, esperaba entrar a una Universidad cuando se le dijo que estaba comprometida y que tenia que posponer sus planes. Después de ponernos al tanto de nuestras vidas entramos al salón, en el camino nos encontramos a mi hermano Massimo y su recién esposa también, discutiendo. Así estaban desde que se conocieron, todavía no lograban caerse bien. Que gracioso, se supone que eso de llevarse bien es mientras son novios, no ya de casados. Massimo la estaba jaloneando mientras mi cuñada no se dejaba, era igualita a él de necia. Isabella es una chica de temperamento difícil y sumen que Massimo es también un ingobernable, fue el match perfecto para el caos. - ¡Sueltame idiota, si no quieres que te rompa la cara, ya te dije que no me toques!.-le decía ella a grito abierto. - ¡Ya callate Isabella o te juro por mi vida que te vas arrepentir carajo!.-le contesto furioso mi hermano. Llegamos a tiempo ya que ambos estaban perdiendo los estribos. - ¿Chicos todo bien?-pregunte una vez que estaba frente a ellos, Isabella me vio con mucha vergüenza y Massimo volteo los ojos. - ¡No, nada esta bien, Isabella que no se ha dado cuenta que es una mujer casada!.-Me dijo como acusando a su esposa conmigo. - ¡Callate descarado tú que andas!...-Contesto ella muy enojada, mirándolo con odio, al igual que él. - ¡Shhh callate Isabella!.-mi hermano la tomo del brazo de manera brusca para hacerla callar. - Massimo, relajate, no trates así a tu esposa, eso nunca no lo enseño mi padre, menos mamá. Le dije para tranquilizarlo, me miro feo y la soltó. - Chicos, lo que sea que pase, deben solucionarlo sin violencia. Intercedió Alessandra, quien es una muy linda chica, tranquila y relajada.Tomo de los hombros a mi cuñada y la guió para el salón. Una vez que se metieron Massimo estaba que no se aguantaba ni él mismo. - ¡No sabes, la paciencia se me termina con esta mujer!. Me dice desesperado y un tanto impotente, camina de un lado a otro, con coraje. - ¿ Qué esta pasando entre ustedes?. - Issabella me saca de mis casillas hermano, me pone loco totalmente, no se deja ...-Se queda callado unos segundos y prosigue - ¡No obedece nada, hace que mi padre me regañe por todo, estoy harto de esto!. - Tranquilizate...debes tener paciencia. Trato de darle ánimos, es muy sabido que papá les da mucho lugar a sus nueras, y más con Issabella que al ser tan joven le tiene mucha paciencia y como mi hermanito es todo un caso, cree que ella es una especie de investigadora que le da Santo y seña de todo lo que hace él, o por lo menos eso dice Massimo. Ya me imagino que de todo lo acusa. - ¡Te juro que no puedo, no puedo, esto rebasa todo!.-dice lleno de cólera por la situación. - Vamos adentro, mi padre no tardara en mandarnos a buscar. Trata de mantener la calma, entra conmigo, Issabella le da una mirada de odio en cuanto lo ve, cruza los brazos y se dispone a ignorarlo. Estos dos terminaran tan enamorados que ya los estoy viendo, solo acuérdense de lo que les digo por favor. No solo mi padre a decidido que debo estar comprometido con la hija de su amigo, si no que me entrenaran para poder tomar posesión de una de las empresas familiares. Por décadas la familia se ha dedicado a la publicidad. Claro a cada año vamos avanzando según la tecnología. Mi padre todavía esta a cargo de la empresa que me entregara, así que por el momento solo iré para familiarizarme con todo. ***** Han pasado unas semanas desde que se me anuncio mi compromiso, se me dijo que tenia que ir a la empresa ,casi fui obligado. Leandro ya esta a cargo de una de las empresas, así que él nunca da problemas, hasta su matrimonio con Marela esta funcionando de maravilla. Massimo esta en eso también, aunque sigue viviendo en casa con mis padres, ya esta trabajando también para otra empresa, pero lleva poco, igual que su matrimonio todo es un caos con él. A la hora de la comida, mi padre nos lleva a un restaurante que no esta muy cerca de la empresa, entramos y como si de una película se tratase, veo a la mesera mas guapa y linda del lugar, parece chiste mal contado o una tontería pero al verla, algo provoca en mí, qué es, no lo sé, pero me gusta lo que siento, esta de aquí para allá, muy atareada. Nos sentamos en una de las mesas, en cuanto llega la mesera linda no quito mi vista de ella. - Buenas tardes, les tomo la orden.-Nos toma la orden con evidente nerviosismo. - Hoy sólo vamos a querer una botella de whisky -contesta papá por nosotros, mientras no dejo de ver a la mesera linda. - ¿ Algún aperitivo?-pregunta todavia muy nerviosa, creo que dejare de mirarla, si no pensara que soy un loco. - No hija, gracias...¿ O ustedes quieren algo chicos?.-Nos pregunta mi padre. - Eh... a mí sí me traes la carta por favor.-yo si deseo comer, ya que mi padre me trajo muy temprano a la oficina. - Sí ... eh , en un momento traigo su orden, permiso. La veo caminar nerviosa, perdón por todo, pero no dejo de mirarla, es algo que nunca me había pasado. Después de un rato, llega con las bebidas y a mí me da la carta. - Aquí tienen su orden, la carta joven. Extiende la carta, al momento de tomarla le roso ligeramente la mano, una electricidad me recorre hasta la nuca cuando siento su suave mano tocando mis dedos.Se ve nerviosa, asi que solo me queda sonreir ligeramente apenado, de inmediato la pongo más nerviosa. - Me puedes traer la especialidad de la casa.¿ Me recomiendas algo en especial?.-le pregunto para romper un poco la tensión. - Dionisio por favor, sólo pide algo sencillo ,vamos a tratar algo importante.-Me reclama Leandro. - Hermano, hoy no comí, ya sabes que papá me trajo aquí a la fuerza. - Basta ...deja a tu hermano Leandro , pide lo que quieras hijo.-me defiende mi padre y Leandro pone los ojos en blanco.Mientras Massimo se tapa la boca para no reírse. Nos trae nuestra orden ,veo su uniforme, en el gafete esta su nombre: Aurora, casualmente un nombre Italiano, con un significado hermoso... ¿Sera esto una señal del Universo?. - Muchas gracias...Aurora -se queda sorprendida porque la llamo por su nombre, rápidamente le digo que lo vi en su gafete, no creerá que soy acosador - Así dice...ahí. Se retira muy nerviosa, realmente no se por qué pero no dejo de mirarla, veo que se queda en la barra. La miro detenidamente, noto enseguida su nerviosismo, me da ternura ver que sea tímida. Después la veo que sale y su jefe supongo, le va gritando, todo un patán a mi ver, ella lo ignora para hacer su trabajo, me da cierto coraje ver eso. Una vez terminada la reunión, donde mi padre solo hablo de como voy a estar a prueba en la empresa nos marchamos. Ya que estamos afuera recuerdo que debo hacer algo, asi que me disculpo y entro nuevamente, dejo una gran propina para la mesera linda, mínimo que sepa mi existencia no. Al salir ya estamos a nada de subir al auto cuando veo que un tipo me mira con odio, esta ahí parado como escondiéndose. Es alto ,fornido, de esos que se ve que hacen ejercicio porque se despiertan y se desocupan, no entiendo el porque me mira así, pero lo ignoro.Nos vamos a la empresa para que ,como dice mi padre, siga familiarizado con ella.
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