— ¡¡Suuunmiiii!!
La pelinegra se puso rígida al escuchar esa voz que conocía muy bien. ¿Hoseok? Sí, su amigo estaba en el campus de su facultad, corriendo hacia ella. Todos lo miraban y como no dejaba de gritar el nombre de Sun, la miraban también. Hwitaek, el chico que la acompañaba y compañero de clase, la miró confundido, Sunmi sonrió apenada.
— ¿Quién es él?— Preguntó el rubio, justo cuando Hoseok los alcanzó.
— Soy su novio.— Hoseok dijo rápidamente, Sunmi lo golpeó.— ¡Yah! Okay no lo soy, pero ella es la chica de mi amigo, ¿nos das un momento?
— ¡Oye!— Sunmi volvió a golpearlo.— Hwitaek no te vayas. Hoseok, tengo clase.
— Sun, es importante.
— Anatomía también lo es.
— Está bien, entonces me quedaré aquí, jodiéndote todo el día.
Sunmi apretó los labios. Definitivamente no quería eso; Hoseok había sido un pegoste para Jinyoung en su primer año de universidad, incluso tuvo sus momentos con Hyeji. Sunmi sabía que no sería capaz de tener tanta tolerancia como sus dos amigas la tuvieron.
— De acuerdo,— Cedió la pelinegra, Hoseok sonrió.— pero que sea rápido.
— Lo prometo.
— Hwitaek, puedes irte.— Le dijo a su amigo, él sólo sonrió.— Gracias de todas maneras.
— No hay problema.
Y él se fue. Sunmi se giró nuevamente a Hoseok, él en el primer instante tomó la mano de Sunmi y se la llevó con él. Fantástico, no iré a Anatomía. Pensó cuando se dio cuenta que Hoseok la estaba llevando al estacionamiento, lugar que estaba muy lejos de su edificio y sin duda la Doctora no la dejaría entrar a la clase por su retraso.
— ¿No podíamos hablar afuera de mi salón y ya?
— No.
— Bueno, entonces llévame a McDonalds.— Exigió, Hoseok se giró a verla con una sonrisa burlona.— ¿Qué? No desayuné y me salté el almuerzo porque estaba estudiando y todavía me quedan tres horas de clases más.
— Está bien.
— Y tú pagarás porque por tu culpa no entré a Anatomía.
Hoseok aceptó. Subieron al Mustang y él emprendió marcha al McDonalds más cercano. Entraron por el autoservicio, pidió algo pequeño para él, ordenó un combo para Sunmi y otro para Jungha porque terminando su asunto con Sunmi, pasaría por Jungha a su escuela.
Volvieron a la universidad de Sunmi, se quedaron en el estacionamiento, arriba del Mustang comiendo.
— ¡No hagas eso, Hoseok!— Sunmi se alteró al sentir como Hoseok le lanzaba un papa.— ¡Mi bata! Recuerda que todo mi uniforme es blanco, ahh.
Hoseok empezó a reír, pero no dijo nada. Bajó el volumen de la música, en ese momento estaba escuchando Go Flex de Post Malone. Sunmi lo miró con la hamburguesa en la boca.
— Sun, tienes que hacer algo.— Dijo finalmente.
Sunmi no entendió, aunque rápidamente en su cabeza ideó la palabra "Min Yoongi". Tragó duro y tuvo que beber de su refresco para sentirse libre de la garganta otra vez.
— Hoseok, si te refieres a Yoongi...— Sonrió derrotada, clavando la mirada en sus muslos.— Lo siento pero yo ya no tengo influencia sobre él.
— Eso crees tú.
— Estoy segura.— Afirmó.— Después del día que me fui, no volvió a hablarme, yo tampoco a él, es obvio que pudo superarme muy rápido.
— ¡Claro que no!— Hoseok abrió los ojos y levantó sus manos, exasperado. Suspiró, tratando de tranquilizarse.— ¿Recuerdas cuando Jimin y yo pasamos por crisis en nuestras relaciones?— Sunmi asintió.— Lo único que hicimos fue embriagarnos. Yoongi...— No lo digas. Sunmi suplicó mentalmente. Aún trataba de hacerse creer que el comentario de Yoongi del LSD había sido una broma pesada.— bueno, él bebía mucho, pero después el alcohol no le fue suficiente para tranquilizar el dolor, así que acudió a las drogas.
— Ese idiota.— Sunmi apretó la envoltura de su comida, aguantándose las lágrimas.
— Sunmi y no estoy hablando de cosas simples como la marihuana...
— Para.— Sunmi derramó la primera lagrima. Negaba con la cabeza y se odiaba en ese momento, tanto como odiaba a Yoongi.— Yo, no puedo, no puedo escucharte, no puedo aceptarlo.
— Tienes que hablar con él, por favor.— Suplicó.—A ninguno de nosotros nos hizo caso, incluso las chicas hablaron con él.
Sunmi en ese momento tenía muchas cosas en su cabeza. Se sentía culpable porque gracias al dolor que ella le hizo pasar, Yoongi había concurrido a las drogas, sin embargo, estaba furiosa y decepcionada porque el gran Min Yoongi había sido un cobarde que tuvo que acudir a algo tan bajo.
Quería hablar con él, sin duda quería intentarlof, pero como dijo antes, ella ya no tenía ningún poder sobre él. Tal vez si lo hacía sólo perdería su tiempo, pero ¿y eso qué?
Tomó la manija de la puerta y abrió ésta. Hoseok la miró pero nunca la detuvo. Sunmi tomó sus cosas y salió del auto.
— Gracias por la comida, Hoseok.
*
— ¿Puedo sentarme?— Preguntó alguien tras Sunmi, ella se giró asustada por la repentina voz, por lo que su coleta alta golpeó al sujeto.— ¡Aghhhh, mis ojos!
— ¡Oh Dios mío, lo siento!— Sunmi se puso de pie rápidamente y fue por el chico que estaba retrocediendo con las manos en sus ojos.— Ahhh, ¿te dolió mucho? Ven, siéntate.
Lo llevó a su mesa, lo sentó y quitó sus manos, revisó sus ojos y éstos estaban ligeramente irritados. Aun así se sentía muy culpable y apenada.
— Puedo resistirlo, es más el drama que hice.— Sonrió divertido, limpiando las pequeñas lágrimas de sus ojos.— ¡Ah! ¿Eso por qué?— Sunmi lo había golpeado.
— ¡Me asustaste!— Dijo ella aún preocupada, el chico empezó a reír.— Un segundo...— Lo miró bien.— Yo te conozco...
— Ehhh...
— ¡Nam!— Gritó.— Uhm, Nam... Nam-algo, pero te llamas Nam.
El chico empezó a reír y entre risas apenas pudo decir:
— Namjoon. Kim Namjoon.
— Eso.— Sunmi sonrió y se sentó a su lado.— ¿Qué haces aquí?
Sunmi estaba en Roll&Roll, un lugar de patinaje. Sunmi estudiaba en Korea University, igual que Hyeji. Cuando terminó sus clases, se encontró con ella y Jungkook y ambos la invitaron a ese lugar. Mientras ellos estaban patinando, Sunmi estaba en el área alfombrada donde estaban las mesas. Planeaba pedir algo de comer, pero la verdad es que no tenía apetito, en su cabeza sólo estaba su plática con Hoseok.
Entonces sucedió lo de Namjoon.
— Hyeji llamó a Seokjin, él me llamó a mí. De aquí iremos al cine.
— Oh... Eso no sabía yo.— Sunmi sonrió apenada.
— ¿Quieres ir?— Ofreció él, Sunmi hizo una mueca y ladeó la cabeza.— ¡Anda! Ya estás aquí después de todo.
— Lo pensaré.
Se quedaron hablando un largo rato, la verdad es que sólo se conocían de vista y fue en las fiestas que llegaban a coincidir, tal como la fiesta de cumpleaños de Jimin o la bienvenida de Jungkook, de lo cuál ya había pasado mucho tiempo. Hablaron de lo que estudiaban, sus gustos musicales e incluso fueron a conseguir churros para comer.
Sunmi se había quitado un poco el agobio de Yoongi, lo cual fue bueno porque comenzaba a sentirse muy mal. Namjoon creó en ella un descanso, aunque sabía que pronto acabaría.
— ¿No van a patinar?— Taehyung llegó deslizándose sobre ruedas.
— ¿Cuándo llegaste?— Preguntaron ambos, sorprendidos. Taehyung sonrió.
— Hace una hora, creo. Llegué directamente a la pista.
Sunmi y Namjoon sonrieron. Más allá de él, pudieron ver a Jungkook y Hyeji, ellos estaban en una especie de carrera. Ambos eran muy buenos patinando, pues claro, Hyeji le había comentado a Sunmi que ellos asistían a diario a este lugar. Parecían profesionales y cuando no estaban compitiendo, lucían tan tiernos juntos.
Taehyung volvió a insistir. Los dos negaron.
— Me romperé todos los huesos.— Aseguró Sunmi.
— Yo seguro le hago algo a la pista.— Namjoon se encogió de hombros y mordió su churro.— Estoy bien aquí.
— Está bien, aburridos.— Dijo el castaño, se giró y volvió patinando a la pista.
Ambos sonrieron al verlo volver y por poco chocar con una pequeña, sin embargo se recuperó y se unió a Jungkook y Hyeji. Entonces una persona más se unió a la mesa.
— ¡Seokjin!— Sunmi sonrió al verlo, él también y se acercó para abrazarla.
— Linda, tenía tiempo sin verte.— Seokjin dio palmaditas en su cabeza.— ¿Cómo te ha ido?
Y Sunmi se soltó hablando con Seokjin un buen rato, donde Namjoon también participaba.
Estaban tan adentrados en la plática, pero las tres chispas llegaron a interrumpirlos. Jungkook yéndose de paso y chocando con la mesa, moviéndola toda.
— ¡Kook!— Hyeji llegó a su lado.— Dios, bebé ¿estás bien?— Preguntó, tratando de no reír.
— ¡Hyeji!— Él la regañó y ella no hizo más que reír.— Tengo una hemorragia interna y te estás riendo.
— Es que— Soltó una carcajada.— Tae, ¿lo viste?
Taehyung se apretaba el estómago de tanto reír. La cabeza de Jungkook había hecho un extraño y gracioso movimiento cuando impactó.
Sunmi estaba admirando toda la escena y por un segundo envidió a este grupo. Ellos eran tan felices, relajados y no había drama en sus vidas, reían por cosas insignificantes que en un segundo las hacían recuerdos importantes para el futuro. Su grupo era casi igual, pero la diferencia es que estos eran tan puros... Sin demonios tras de ellos.
Jin negó con la cabeza y se puso de pie.
— Es hora de irnos, la función está por comenzar.— Todos asintieron y se pusieron de pie.— Sunmi irás con nosotros, ¿cierto?
Sunmi sonrió y negó con la cabeza.
Por más masoquista que sonara, Sunmi amaba el drama y había tenido mucho en su vida. No podía simplemente dejarlo.
— Lo siento, pero yo tengo que ir a visitar a alguien.