La mañana siguiente llegó y Karim despertó en medio de las almohadas que tenía sobre la cama. Por momentos tuvo una laguna mental, y solo cuando bajó la mirada y ver su cuerpo desnudo debajo de las sabanas recordó lo que había sucedido. Levantó la cabeza para buscar con la mirada a Moises, se sentó en el colchón para tener una mejor visión y al no encontrar ni rastros de él, decidió incorporarse, enrollar las sábanas en su cuerpo e ir al sanitario para ver si por casualidad lo encontraba allí. Nada, ni rastros de él, no vio nada que le indicara que él estuvo allí con ella, nada que le dejara alguna señal más que su cuerpo desnudo y ansioso, aun con las marcas de sus dedos en cada pliegue de su cuerpo como si estuvieran recorriendolo. En ese mismo instante a unos pocos metros de distancia,

