—¿Para dónde vamos? —preguntó Karim apenas el automóvil comenzó a moverse. Ella y Moises iban en los asientos posteriores del auto que iba siendo conducido por Hugo, quien constantemente buscaba mirar a Karim a través del espejo retrovisor. Tenía muchos días sin verla, buscó coincidir con ella al ingresar varias veces al día a la casa, y no logró su objetivo, le preocupó porque ni siquiera entre las empleadas y los empleados había escuchado hablar de ella. Todo dentro de la mansión de los Goldschmidt era hermético, nadie decía ni opinaba nada por temor a las sanciones de Caroline. —A la casa de campo —le contestó Moises a Karim. Justo en ese instante Hugo logró conectar su mirada con la de Karim, quien al girar la mirada alrededor la fijó en el espejo retrovisor. No vio tanta vida en

