Desde el desayuno, Karim pasó el día nerviosa, a la expectativa de cualquier reacción de Caroline y Gael. No sucedió nada, solo el subconsciente la mantuvo alerta, a la defensiva. Se mantuvo en su habitación temerosa de que en realidad Gael decidiera cumplir con lo que parecía una orden de su madre. Karim no lograba comprender nada de lo que estaba sucediendo con ella, su vida comenzó a volcarse en contra de lo que había planificado. Solo cuatro días habían transcurrido desde el momento en el que fue obligada a irse en contra de sus propios deseos, a entregar su vida por lo que había imaginado no pasaría de la firma de un papel que la convertiría en la esposa de Gael, imaginaba que solo bastaba ese sacrificio, nada más. Su padre coloreó las cosas de manera distinta. En ese momento más q

