Cerré la llave de la ducha y envolví mi cuerpo en una toalla. Si iba a salir al cine iría bañada, prefería que las demás personas no sintieran el olor a alcohol que yo desprendía por culpa de dormir con un simio borracho. Me reí de tan sólo pensar en un mono parlante que anda con una botella de ron. Sin embargo, además de ese loco pensamiento, otro se me vino a la cabeza: ¿por qué había dormido con el simio? No lo recordaba, y no sabía por qué. Quizás era porque la noche anterior había tenido mucho sueño o algo por el estilo. Recordaba haber dejado a Harry durmiendo en su cama, luego ir a ordenar algunos desastres provocados por la casa, luego fui a ver al simio para decirle que se pusiera su pijama ya que se podía resfriar por andar en esas tandas, y después de eso… caí rendid

