Estefanía colgó la llamada y comenzó a sollozar sin control, cuando Ivana le pidió que se calmara, que le explicaba, ella procedió a hablar con voz temblorosa. —¡Emmanuel, ya no quiere nada de mí! Incluso ordenó matar a los embriones congelados, ¡no quiere que sea màs la madre de sus hijos! —¡¿Qué?! ¿Se volvió loco? ¡Es la única posibilidad de que tenga un nieto, otra vez! Maldita, Camila, es ella quien le está metiendo esas malas ideas, maldita mujer —estalló. Estefanía abrazó a Ivana, aún sollozaba sin control. *** Murat estaba en su oficina, cuando llegó la hora del almuerzo y por fin vio su plataforma social, se dio cuenta de que Emma puso un post donde se victimizaba. La mujer decía que había cometido un gran error, impulsada porque su marido era demasiado celoso, y ahora ella s

