Gregorio Barsanty se movió muy inquieto en su asiento; una extraña sensación de desasosiego se estaba adueñando de él, lo que estaba pasando por su mente, era algo impensable, se su corazón se le había acelerado; un presentimiento aterrador se cruzó por su mente; aquello en lo que estaba pensando, era imposible que sucediera; la respuesta de Susan le había helado la sangre; no se atrevía a preguntar más, porque el susto que había en su corazón lo estaba paralizando, le aterrorizaba la próxima respuesta que pudiera darle Susan. Gerardo noto el cambio brusco en la expresión de su padre y le causó gran extrañeza, ver en su rostro, esa expresión de angustia. Susan algo confundida, porque no entendía lo que le estaba sucediendo a Gregorio, que de pronto había borrado de su rostro aquella so

