El pequeño niño mongol llamado Tömörbaatar Batsükh.
Tömörbaatar Batsükh es un pequeño niño mongol que se encuentra solo y desorientado. No sabe cómo llegó allí ni por qué está ahí. La ausencia de su familia lo ha llevado a sufrir una gran soledad.
Aunque este pequeño niño se siente perdido, tiene un don especial: puede comunicarse con los animales. Sus únicos amigos son un oso cachorro y una osa madre, que lo protege y defiende como si fuera uno de sus hijos. A pesar de que Tömörbaatar se siente cómodo con sus amigos animales, sabe que necesita conectarse con otros seres humanos.
El pequeño aprendió a hacer fuego y a alimentarse de lo que le da la naturaleza. Sin embargo, su ropa llamativa llama la atención de una p******a de ladrones.
"Dame eso", exclama una mujer pelirroja.
"Si no quieres salir lastimado, mejor no lo intentes" responde un hombre alto con un arma en la mano.
"No tengo nada que darles, señores", responde Tömörbaatar.
"¡Déjanos en paz, chico! Al menos danos tu ropa, parece valiosa. ¡Oh, qué hermoso dinero, DINERO!", exclamó uno de los ladrones mientras se imaginaba a sí misma disfrutando de una lujosa casa y una piscina.
Sin embargo, los gruñidos de la madre osa espantaron a los ladrones, aunque uno de ellos intentó disparar su arma.
"Tömörbaatar" intervino y disparó su arma al cielo para evitar que la madre osa resultara herida. Afortunadamente, nadie salió herido.
Pero cuando alguien llamó al ladrón, este no pudo sentir nada más que vergüenza.
"¡Pero si eres tonto!.."
Una adolescente con un osito de peluche y un joven con cabello largo japonés llegaron para ayudar al niño, mientras que la ladrona, llena de ira, les dijo que se mantuvieran fuera del asunto. El joven les pidió que dejaran al niño si no querían resultar heridos.
"Vaya, molestando niños ¿verdad?, pero que par de cobardes se atreven a hacer eso a un pequeño niño indefenso"
"No te metas.". Con mucha ira le dice la ladrona.
"Solo son unos cobardes".. Sale un voz varonil detrás de la joven de cabello largo japonés. "Dejen al niño, si no quieren salir heridos"
"Jajaja yo tengo un arma de fuego y puede hacerte daño..."-El japonés saco katana y con una velocidad impresionante, la espada cortó el aire y partió en dos el arma del joven asaltante. Atónito, este se quedó mirando el arma rota en el suelo.
"¿Alguien más quiere".
"Eres un entrometido" Gritó la ladrona con una espada común e intentó pelear, pero el otro era más profesional y esquivó su ataque para luego cortar su arma por la mitad con su katana.
"Oigan, dejen de jugar". Un ninja aparece. "Debemos partir en busca de nuestro mundo. ¡Vamos!"
"Uy, qué aguafiestas. Me estaba divirtiendo". Guarda su katana.
"¿Cómo te llamas, pequeño?", le pregunta la chica.
"Me llamo Tömörbaatar Batsükh"
"Qué nombre tan bonito"
"Yo soy Taiko Hamasaki"
2Y yo soy Hao Zhou"
"Hola, me llamo Isabel Ana Williams. Isabel por mi abuela latina, Ana por la madre española de mi padre y Williams por mi madre. Quizás un apellido regalado" reflexionó mientras se posaba pensativa.
"¿Tendremos que salir de caza otra vez?" lamentó Taiko.
"Sí, por supuesto. ¿De dónde obtendremos alimento si no es del suelo y los árboles sin frutas?" respondió Isabel.
"Mi país ha sido saqueado varias veces" se lamentó Hao.
"No exageres, seguramente todo estará bien en tu país" le dijo Taiko.
]"Y tu país, j***n, ha atacado a China varias veces" respondió Isabel.
"Sí, es verdad. Lo siento" se disculpó Taiko.
"¡Qué desgracia! Tengo que regresar a la batalla" se lamenta una vez más.
"Vayan a completar sus tareas y dejen las espadas fuera de la lucha" les advierte.
"Está bien" responden los dos a la vez.
"Es una lástima que ellos sean enemigos. Seguramente, tú sabes por qué. Ojalá no fuera así" dice Tömörbaatar.
Más tarde, ambos recogen leña para cocinar.
"Ambos son buenos peleando con sus espadas, fue difícil que sean al menos amigos un poco en vez enemigo la primera vez que encontramos a Taiko ambos se atacaron sin previo aviso, pero dejaron de pelear cuando les arroje agua. Y les dije que si siguen así yo misma los mataré a ambos y les golpea a cada uno en su cabeza sus espadas. Estaban sorprendidos pero lo aceptaron. Al menos. Tengo carácter aunque parezca todo lo contrario"
Taiko y Hao expresan su frustración al no poder pescar los peces con las manos.
"Esto es imposible" se lamenta Taiko. "Incluso un pez se burló de mí".