26 —¿Puedes manejar una de esas cosas? —me pregunta, apuntando hacia el camino. —Sí —digo lentamente. —Vamos —comienza a caminar cuesta abajo rumbo al sendero. —Hmmm… ¿no será peligroso? —Es poco probable que haya dos unidades volando en la misma dirección a una hora de distancia entre una y otra. Una vez que estemos en el sendero, estaremos más seguros de los monos que podamos encontrar en el camino. Pensarán que somos gente de Obi, demasiado bien armados y bien alimentados como para atacarnos. —No somos monos —¿no acabo de pensar yo misma que somos monos inteligentes? ¿Por qué me molesta cuando él dice que lo somos? Me ignora y sigue su camino. ¿Qué esperaba? ¿Una disculpa? Lo dejo pasar y lo sigo hasta la autopista. En cuanto pisamos el asfalto, Raffe me toma del brazo y se ocu

