22 No puedo evitar mirar hacia atrás para asegurarme de que no hay necesidad de preocuparme por algo que me ataque por la espalda. No es que un monstruo capaz de despedazar a un grupo de hombres armados se tomaría la molestia de atacarme con sigilo. Me pregunto por qué no hemos evolucionado para tener ojos detrás de la cabeza… Mientras más adentro camino en el bosque, más me envuelve la oscuridad. Me digo a mí misma que esto no es un suicidio. Los bosques están llenos de criaturas vivas —ardillas, pájaros, venados, conejos— y el monstruo no puede matarlos a todos. De modo que mis posibilidades de estar dentro de la mayoría de los seres vivos en el bosque que sobrevivirán a la noche son bastante buenas. ¿Verdad? Me muevo por instinto en este n***o bosque, con la esperanza de dirigirme ha

