—¿Y si nada va bien? Quiero todo con ella, la necesito demasiado, pero tengo miedo —confieso eso que llevo dentro. —No lo tengas, la amas Max, se te nota. Si es lo que quieres tu y ella harán que funcione, por ti, por tu hija… —Son mucho para mí… —Y aun así son tuyas, deja los malditos miedos atrás. Nada de eso te puede impedir esto —dice en un tono más serio. Levantó mi mirada, sus ojos grises se mantienen en los míos, no se desvían. Con solo verme sabe que pienso y niega. —Eso fue hace mucho años Max, se que fue algo fuerte, pero de alguna manera fue lo mejor que hiciste por ti —habla más suave. —Quiero cargar a mi hija, Ryker. Es una parte de mi y de ella, lo más hermoso que he podido hacer y algo puro, mío. Y de la mujer que me ha devuelto la vida, pero lo pienso y me veo l

