Capitulo 62 —Cuando regrese... Nath Algo me despierta. No es un ruido. Es una ausencia. Abro los ojos lentamente, todavía atrapada entre sueños, y lo siento antes de verlo, el cuerpo de Max está rígido, demasiado tenso. Su respiración es irregular, pesada, como si estuviera luchando contra algo que no puedo ver. —Max… —susurro. No responde. Su piel está caliente, húmeda. Mi mano se mueve sola hacia su pecho, sube y baja con dificultad. Hay un temblor leve recorriéndolo, casi imperceptible, pero está ahí. Se siente como si algo lo estuviera estrangulando desde dentro. Me incorporo apenas, con cuidado. Una mano va directo a su rostro. Está fruncido, la mandíbula apretada, las cejas marcadas por una furia. —Max… —vuelvo a llamarlo, esta vez más cerca, más suave. Sus párpados s

