Capítulo 58 —Pesadillas Nath La mano de Max sigue firme en mi cintura, posesiva sin ser brusca, como si marcara territorio sin necesidad de palabras. Su cuerpo se interpone sutilmente entre Elliot y yo. Apenas un paso… pero suficiente. Elliot se queda quieto un segundo. Su sonrisa no desaparece, aunque algo en su mirada cambia. Lo observa con detenimiento, evaluándolo. Ambos se miran fijamente, hay una tensión evidente. Elliot resopla. Retrocede para quedar junto a Élo. Algo en su mirada me hace sentir mal, no quiero justificar a Max por su actitud, él es así. Demasiado de todo. Le gusta que le teman, pero también sé que todo lo que vive conmigo es nuevo para él. —Bueno… ya que estás aquí nos retiramos —dijo Élo rompiendo la tensión. —Gracias por cuidar de ella, Elodie— agradece

