**Aitana** Estaba en una nube. —Te amo. Me dijo que me amaba, repetía en mi mente. Me lo dijo, comencé a llorar, él sonrió y me abrazó, hundió su cabeza en mi cuello, aspiró mi olor e iba dejando besos, yo me aferre a él. —Yo también te amo —le dije. —Yo lo sé. Siempre lo supe, por eso no me perdono no haber actuado distinto —reconoció. —¿Qué habrías hecho diferente? — le pregunté. —Amarte. Te habría amado como te mereces. —¿Y Dora? —Pregunté. Aspiró profundamente con los ojos cerrados. —No sé. Solo sé que te amo, ¿No sirve que por ahora, al menos reconozca eso? —preguntó él. —Es algo, pero no es suficiente, no voy a ser tu amante. —No te lo pediría —Entonces estamos en el mismo lugar que hace un momento —dije cruzando los brazos sobre mi pecho. —No. Ahora sabes que te amo

