André. Lo hice, fui infiel, lo hice, cedí a la pasión desenfrenada con la chica que era la novia de mi hermano, cedí al deseo con una empleada, cedí al deseo con una chica más joven que yo. Todo estaba mal, pero se sentía tan bien, nunca había vivido el sexo como lo viví con Aitana, y no se sintió como solo sexo, era como si nuestros cuerpos se conociera y se extrañaran. Al menos reuní el valor para decirle a Dora que no podía recibirla en el apartamento, no podría verle la cara, no después de lo que pasó. Me sentía mal por ella, pero en el fondo yo estaba eufórico por Aitana. Cedí como un adolescente, en el fondo sabía que pasaría, lo supe desde el primer beso que nos dimos, sentí una pasión arrolladora por Aitana, ese día en su apartamento la quería poseer, y todas las noches después

