Diana sabía que yo era la responsable de esas tres muertes y que no le negué concretamente haber cometido otras anteriormente. Sin embargo, Bonsignore prefirió que Diana siguiera pensando que él no sabía nada de esto y mucho menos que se valía de su conocimiento, autoridad y acceso a ciertos archivos, para borrar cualquier expediente o huellas que a mi paso hubiera dejado, para de este modo facilitarme el proceso necesario para salir invicta en el juicio que estaba por venir. Por otra parte no vi necesario contarle a Bonsignore entonces, que Diana sabía de la complicidad de Robert en cuánto al asesinato de Walter y que existían pruebas que lo incriminaban, como por ejemplo, la grabación que aun guardaba yo de cuando hubimos pactado negocio en aquel cafetín. Diana prefería no se

