Noches desastrosas Los días siguientes que pasaron, fueron horribles en todos los sentidos posibles. Era un sentimiento que no había tenido antes, jamás me había embargado tanta desesperación y ansiedad, es que habían pasado ya tres días en que Alejandro no había regresado a casa, no contestaba mis llamadas, ni mis mensajes y tampoco me permitió el ingreso a su apartamento, dejó dicho bastante claro con los vigilantes que no me dejaran pasar y yo… no sé si debía darlo por sentado, que todo se había terminado o no, se supone que nos casaremos en menos de diez días y yo… no sé nada de él, si está bien o si me está detestando por mi error y el no saber nada de él me está haciendo enloquecer. Esto me ha afectado en todos los sentidos de mi vida, en que no encuentro qué hacer, cómo distraerme

