Me apoyé en una roca frente a él mientras sus ojos cansados me sonreían. —Eli te contó cómo podemos—— —Revisa y 'mira algunas cosas', porque según él hay 'malditas reglas'.—interrumpí. —Realmente no puede guardar un secreto.— —Nunca pude— refunfuñó papá. Suspiró y volvió a mirarme. —Era malo en aquel entonces, Ethan. No lo sé todo, lo sabes. Sé que, irónicamente, estábamos trabajando con brujas y vampiros para intentar destruir el tratado. —No sé mucho sobre el norte, pero no me sorprendería. El norte, bueno, ya sabes, Ethan, son viejos a su manera. Ese tipo de pensamiento que tiene Emmett es casi la norma para ellos.— —¿Crees que podrían haber escondido pícaros ahí arriba?— Papá asintió. —Sí, no sé dónde. No he podido ver mucho, pero hay muchos lugares allá arriba, lo sabes.— —Pero

