LEANDER Willow miró a Brian. —Estamos adentro. Un ronroneo feliz y diabólico salió de mi garganta. La cabeza de Hyacinth se giró para encontrarse con mi mirada. No tenía idea de lo que mi expresión revelaba, aparte de que ya no estaba tratando de ocultar mi entusiasmo por el desafío. Sus ojos se abrieron de par en par mientras me miraba fijamente. Lamí mis labios. —Elección del caballero para los shots —dijo Brian. —Patrón —respondió Asher. —Igual —reconocí. Brian se volvió hacia Ever, quien ronroneó: —Chocolate. Resoplé. Tenía un gusto muy dulce. Brian posicionó tres sofás antes de desaparecer detrás de la barra. Chasqueé el dedo hacia Hyacinth, haciéndole señas para que se acercara. Sus ojos aún estaban abiertos de par en par mientras cruzaba la distancia y se recostaba en e

