El sonido de las olas del mar me despertó, empecé a abrir mis ojos lentamente cuando me di cuenta de que estaba abrazando a Ethan, me alejé de él rápidamente. Puedo jurar que ahora mismo mi cara parece un tomate completamente, unos minutos después se despertó Ethan. - Buenos días – dijo con la voz ronca. -Buenos días – dije nerviosa. - Mierda – dijo levantándose asustado, luego me miro a mi asustado – Lo siento Alex, te juro que no hice nada malo – dijo hablando rápidamente que apenas logré entender. - Tranquilo, solo no le digamos a nadie sobre esto – le dije en susurro, él asintió. El sol ya empezaba a salir lo cual significa que una de las mejores vistas del día estaba a punto de salir. -¿Quieres caminar un poco? – pregunto Ethan y yo asentí. Ambos empezamos a caminar por la

