capitulo 5

2492 Words
—Padre mío, quiero que estés tranquilo, mañana voy a casarme—mi padre se queda paralizado, como hipnotizado, me mira ensimismado, pobrecito parece que le va a dar algo. ¿Qué hago?, lo llamo, lo muevo y no responde, estoy asustada, preocupada, la noticia le cayó como un balde de agua fría, no debí decir nada. —¡Padresito reacciona!, ¡me asustas!— muevo sus brazos para que reaccione, le hablo fuerte parece que ya está volviendo en sí, de repente se espabila y me mira pensativo. —¡Hija!, ¡déjate de chistes y locuras!, que cosas estás diciendo por favor, tú eres muy joven, ¿con quién te vas a casar? Además aquí nunca has traído un novio, por favor ¿dime qué es broma?— me habla mirándome confundido. —Papá por favor no te pongas mal, entiéndeme, no es broma, me voy a casar mañana, quiero que vayas conmigo, sé que nunca he traído un novio aquí, él es un hombre que conocí hace unos meses, pues hemos salido muchas veces, estoy enamorada padre y mucho, no te había hablado del el porqué me ibas a hacer muchas preguntas como ahora— le hablo con tranquilidad, intentando que se calme y dejé de decirme cosas. —¿Por qué quieres casarte hija?, ¿este hombre a que se dedica? ¿Qué hace?— parece no estar convencido de lo que le digo —Él se llama Frank costello es un empresario muy importante. —¡Que! ¡Empresario! ¿Ósea que tiene mucho dinero verdad?, no entiendo hija de dónde salió todo esto, mira hija tú sabes que siempre te he apoyado, tú eres mi única hija, mi princesa, pero creo que está vez no lo voy a hacer, la verdad no creo las cosas que me dices— me lo dice con tono fuerte y cruzado de brazos. —Pero papá porque me haces esto, es la única cosa que te pido en este momento, mira si tú no quieres acompañarme, pues me voy sola, ya sé que nunca puedo contar contigo, siempre quieres dañar mis sueños— lo miro tiernamente y trato de que me entienda —Está bien hija, no puedo decirte que no, trato de hacer que desistas de esa locura, pero ya sé que contigo no se puede, ¿dónde es la ceremonia?, ¿a qué horas?, no te dejaré sola con ese hombre, quiero conocerlo, saber sus intensiones, ¡me va a escuchar!. —Papa por favor, no le vayas a decir nada, no vayas a empezar con tus sermones, tú eres mi papito lindo, hermoso, te amo mucho— le agarro las dos mejillas con mis dedos y le hago cariñitos. —Hija mía no puedo resistirme a ti, eres mi vida, lo sabes, por eso no quiero que te cases con alguien que nunca he visto, que no sé qué quiere contigo, ¿por qué se quiere casar contigo tan pronto? No lo entiendo. —Papito sabes que esto es muy importante para mí, es mi boda, se quiere casar conmigo por que estamos enamorados, a ti te paso con mi madre, entonces porque tantas preguntas, esto es algo muy grande, ¡no me miras!, ¡mírame! Estoy completamente feliz, mira como sonrio, frank es súper lindo conmigo, es maravilloso ya lo verás— mientras bailo por toda la pequeña sala, él me mira, mueve la cabeza y abre los brazos, me sonríe mientras lo abrazo. —Isabella no me recuerdes a tu madre, mi amada y hermosa lucy, siempre la voy a amar— agacha la cabeza y brotan lágrimas de los ojos de mi padre. —Papito no llores, tú sabes que mi madre está bien y descansa en paz, ella no quiere verte llorando, ella estaría feliz de verme así de contenta— limpio las lágrimas de sus ojos y lo abrazo tiernamente. —Tienes razón hija, tu madre estaria feliz de verte así de contenta. Sé que esto es muy importante para ti, solo no quiero perderte hija. —No me vas a perder padre, voy a estar aquí mismo en la ciudad, viviendo con mi esposo, vendré a visitarte, y tú me visitarás. —Está bien, eso me da un poco de tranquilidad, pero no puedo entender este repentino amor por un hombre al que nunca has mencionado, no lo sé hija, ya tomaste la decisión, que puedo hacer. Si mi princesa es feliz, también soy feliz, entonces dime ¿a qué horas es la boda? —bostezando, cansado me pregunta. —Padre la boda es mañana a las 3 de la tarde, el chófer de Frank vendrá a las 8 de la mañana por nosotros, no te preocupes, descansa, mañana será un nuevo día, ¡un grandioso día!— le doy un beso en la frente y me voy a mi cuarto. —Hasta mañana hija descansa, que tengas dulces sueños— mi padre se acomoda en el sofá para dormir. Entro a la ducha, me doy un baño, salgo para ponerme mi pijama, me quedo pensando en mi gran día, sentada en la cama peinando mi cabello, recuerdo que mi amiga está enojada y creo que debo llamarla, ¡si! Llamaré a Romina, voy a disculparme con ella y le contaré lo que está pasando con el señor Frank costello, le marco a Romina y no contesta, me acuesto mirando al vacío, pongo mi teléfono aun lado y pienso, de verdad abre hecho bien en firmar ese contrato, ni siquiera leí las letras pequeñas, que tal que haya cosas peligrosas que me haga hacer, ahora tengo miedo, pero no puedo dar marcha atrás, está hecho. Entra una llamada, es Romina, contesto el teléfono y le hablo rápidamente. —¡Hola, amiga!, te extrañé, dime qué no estás enojada por favor— me siento en la cama ansiosa y deseo que ya le haya pasado el enojo. —Hola, isa, no te preocupes estoy bien, discúlpame por salir corriendo de tu apartamento, no debí enojarme, sé que me quieres mucho y tienes razón. —¿Por qué lo dices amiga que pasó? Espera un segundo, veo que mi padre esté dormido no quiero que nos escuche, tengo algo que contarte— me asomo a la puerta y miro a mi padre, está profundo y roncando— ahora sí Romina cuéntame —vuelvo a mi cama y la escucho debajo de las cobijas. —Como te había contado tuve una cita con ese hombre, me llevo a un hotel cinco estrellas, cenamos en la habitación, tuvimos sexo, la verdad me ilusione mucho con él, al punto de decirle, si los dos podíamos tener algo serio, ¿me escuchas isa?. —Si te escucho amiga, estoy en silencio para que mi padre no se despierte, pero sígueme contando por favor— susurro bajito. —Después de hacer el amor delicioso, porque los dos no entendemos muy bien a la hora de la intimidad, en la cama acostados desnudos mientras él fumaba un cigarro le dije que me gustaría tenerlo todo para mí completito, y me respondió histérico, me dijo así palabras textuales. ¡Mira tú solo eres un pedazo de carne!, ¡una simple prostituta!, ¡no quiero tener nada serio con una mujer así como tú!, ¿qué estás pensando? ¿Qué hombre en la tierra tomaría en serio a una mujer de tu clase?, sabes que mujer si quieres que te siga llamando te quitas esas ideas estúpidas de la cabeza, las cosas van a ser como yo diga, tú solo eres mi perra, entendiste, y no sé cuántas cosas más me dijo, me dijo que me vista y me largue, que espere que se calme y después miraba si me llamaba. Estoy muy triste amiga, no debi decir nada, soy una completa estúpida— ella me habla con voz de tristeza, pero con ira. —No puedo creer amiga ese hombre es un imbécil, como se atreve a tratarte así, tú eres hermosa, no te preocupes amiga ya llegara el correcto, este solo es un patán, no le hagas caso, tú vales mucho, lo sabes— le hablo bajito y enojada. —Si isa, tienes razón, pero trabajando de prostituta nunca voy a conseguir alguien que me tome en serio. —Es verdad Romi, creo que debes buscar otra manera de ganar dinero, sabes que te quiero mucho, recuerda que siempre voy a estar aquí para ti. —Gracias amiga lo sé, también te quiero mucho, ahora después de contarte mis tristezas, quiero saber qué pasó con tu cita con Frank papasito costello— me habla en tono curioso ya más tranquila. —Amiga te vas a caer para atrás, por favor si no estás sentada, siéntate, porque quiero que mañana me acompañes a mi matrimonio— le hablo emocionada. —¡Que! ¡Tú qué! ¡Matrimonio!, ¡¿qué está pasando?! ¡No me digas que te va a obligar a casarte con él!, amiga ese hombre es peligroso, tú sabes que es un mafioso ¿dime qué pasó? ¿Cómo es eso?. La interrumpo —¡Ya cálmate Romina! Ya te voy a explicar de que se trata— hago una pausa y le hablo— el señor necesita una esposa y decidió que yo era la indicada, tú sabes, esos millonarios con sus matrimonios arreglados de solo apariencias, tal parece que le agrado mi forma de ser y de gritar al señor costello. ¿Puedes creer?, ¡está loco!. —Así sin más, no te creo Isabella sé que me estás ocultando algo, te conozco muy bien—me habla desconfiada. —Te estoy diciendo la verdad amiga, jamás te mentiría, menos a ti que eres mi única y verdadera amiga. —Está bien te creo, pero ¿por qué aceptaste casarte con él si no lo conoces?. —Porque creo que es una buena oportunidad para salir de esta pobreza, tú sabes que siempre hemos pensado en tener mucho y ser millonarias, pues esta es mi oportunidad no crees amiga— le hablo entusiasmada tratando de convencerla. —¡Cierto!, está es tu oportunidad de ser millonaria, tienes razón yo tampoco hubiera desaprovechado esa conveniencia, que importa si solo quiere casarse por aparentar, ¡me parece que te sacaste la lotería amiga! con ese hombre tan simpático estás hecha, entonces dime ¿cuándo es el matrimonio? —Si pienso igual, me gane la lotería sin comprarla, es increíble, No sabes lo emocionada que estoy amiga, la boda civil es mañana a las 3 de la tarde, necesito que estés aquí antes de las 8, quiero me ayudes a arreglarme, si mi padre te pregunta le dices que tú lo conoces, que éramos amigos desde antes y huyes de sus preguntas, a esa hora viene el chófer de Frank a recogernos— le hablo ahogándome debajo de las cobijas. —Está bien amiga, mañana antes de las 8 estoy ahí, no me lo perdería nunca. Entonces nos vemos mañana, descansa, mira que vas a ser la señora costello, increíble amiga, todavía no te lo creo estoy emocionada por ti, y toma aire, sal de esas cobijas que tu padre no se va a despertar, recuerda que duerme como una roca. —Bueno tú también descansa, porque eres mi madrina y dama de honor, no te preocupes por el vestido y todo lo demás, Frank se encargará de que todo esté en orden, hasta mañana amiga, te quiero. —Hasta mañana amiga, feliz noche. Cuelgo el teléfono, trato de cerrar los ojos y quedarme dormida, pero la emoción no me deja, me muevo para todos lados, mi pobre cama se va a caer de tanta movedera, pero no puedo dejar de pensar, mi cerebro no se apaga, al fin voy a tener comodidades y mucho dinero, y un bom bom de esposo, bueno aunque no me ame, por lo menos voy a tenerlo ahí para verlo todos los días, tanto dar vueltas por fin me quedo dormida. Entre mis sueños siento como alguien me llama, se siente como golpean la pared. Que está pasando, empiezo a abrir los ojos despacio, pero aún sigo dormida, escucho mi nombre muchas veces, ya un poco más despierta escucho la voz de mi padre, está tocando la puerta y llamándome, le digo con voz ronca, que, que pasa, que me deje dormir otro rato, pero él insiste. —¡Hija! ¡Hija!, Isabella despierta, son las 7:40, Romina está aquí en la sala esperándote, recuerda que te vas a casar y nos dijiste que el chófer de tu futuro esposo venía a recogernos a las 8. Mientras me habla, me paro de un brinco de la cama empiezo a ver para todos lados, es tarde debo darme prisa. —Si Papá tienes razón, me quedé dormida, dile a Romina que espere, me ducho y salgo— brincando por todo mi pequeño cuarto, me desvisto doy un bote me meto a la ducha, lavo muy bien mi cabello, cepillo mis dientes, me enjabono y enjuagó rápidamente, salgo de la ducha, me seco, aplicó las cremas en mi cuerpo, seco un poco mi cabello, me perfumo, me maquillo un poco, me pongo rápidamente un vestido corto verde oscuro, el más nuevo que tengo, con mangas cortas y vuelitos, busco las sandalias nude, ya estoy lista. Abro la puerta de mi cuarto, salgo, veo las caras de Romina y mi padre, están sentados en a sala, me quedan mirando fijamente, los miro y les pregunto... —¿Qué pasa? ¿De qué están hablando?— siento que algo no anda bien, de que estaran hablando estos dos. —Nada hija— mi padre responde abrazándome— le decía a Romina que estoy un poco preocupado por ese matrimonio, porque no conozco al hombre ese con el que te vas a casar, pero Romina me dice que no me preocupe que ella lo conoce que es un buen hombre— Romina me mira y me guiña el ojo. —Si ves padre no tienes de que preocuparte, Romina sabe quien es y lo conoce— mi padre me abraza más fuerte y nos quedamos así por un tiempo. —Ya es hora amiga son las 8 salgamos, el chófer debe estar afuera esperando— Romina mira su reloj y nos habla moviéndose de un lado a otro. —Ya estamos listos— dice mi padre— salgamos, vamos hija. —Vamos padre, no te ves muy bien vestido, pero no te preocupes que allá en la mansión de Frank va haber mucha ropa para que te cambies y puedas estar bien presentado para el matrimonio — le hablo a mi padre mientras llegamos a la camioneta. —Buena hija, hoy es tu día, vamos a hacer lo que tú digas— mi padre asiente y sigue caminando. Llegamos, nos subimos a la camioneta y emprendemos el viaje hacia la mansión del señor costello, mi futuro esposo…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD