Quedo bastante sorprendída, ahí parada viéndolos a todos, no me lo esperaba, me lanzó a los brazos de mi padre sin pensarlo, mi padre me recibe con un una gran sonrisa, también me abraza. —¡Hija estás radiante!, ¡muy hermosa!, ¡me alegra verte!. —Igual tu padre mío, ¡me hiciste mucho falta, estás muy elegante!— le hablo con una gran sonrisa en mi rostro, lo agarro de la mano y lo miro orgullosa. —A mí no me vas a saludar mi hermosa Isabella— Victoria me da un beso y un gran abrazo. —Claro que sí encantadora Victoria, se ven muy bien juntos, estoy muy feliz por ustedes. —Gracias isa, nosotros también estamos felices de verte, también por tu cumpleaños, pero mañana nos devolvemos a New York, tenemos muchos negocios que atender, tu padre ha aprendido mucho y ahora es un magnífico negocia

