En el momento en que me despierto, la somnolencia sigue instalada en cada partícula de mí. Tuve una madrugada intensa con mi esposo, es bastante lógico y entendible que esté exhausta, la manera en que él y yo nos compenetramos en la intimidad, y la fluidez que poseo para entregarme a él... Sin sentir desconfianza o vergüenza, me comprueba que he hecho lo correcto, que he escogido a la persona con la que merezco compartir una vida sin ataduras o misterios. Un porvenir claro. Mi primera imagen es verlo recogiendo varios de los enseres que hemos traído. ¿Es que acaso vamos a irnos ahora mismo? Sabía que teníamos prisa por viajar, pero no estaba al tanto de que sería tan pronto, me parece anticipado, aun así no me molesta, solo... Me sorprende. —Buenas tardes, cariño. —, has estado ron

