Después de todo, me siento extenuado... Muchas emociones en un mismo día. Me ocuparé de resolver los últimos detalles pertinentes a la celebración de mi boda, para que todo sea como la señorita se lo merece... Para alivianar el caos que siento ahogar en mi cuerpo, decido llamar a la señora que está organizando la boda. —Hola, buenas noches, señor O'Sullivan, ¿qué desea?—, todo va marchando tal y como usted lo ha dispuesto, ¿hay algún detalle que quiera agregar?—Me saluda amable la organizadora. —Sí, habrá un par de personas más... Ya no será solo mi prometida, su prima y yo... Si no que debe armonizar la celebración para 5 personas más que han llegado... y existe la posibilidad de que lleguen dos amigos míos y la esposa de uno de ellos, agréguelos a los preparativos sin importar si

