Lo que no esperaba Thalía era ver a sus padres tras abrir la puerta de la casa de David. Le estaba comenzando a latir el corazón muy fuerte y estaba entrando en nervios excesivos. —Thalía o Rose ¿Nos vas a dejar pasar o tenemos que pedirte permiso? -Ella vio a su madre con aquella seriedad y se preguntó si se vería ver cerrar la puerta de golpe. —Déjanos pasar, Thalía. -Dijo su padre y ella comenzó a sentir pánico. Cameron estaba en la casa pero David, no. Había salido temprano a trabajar y ella conocía a sus padres, eran capaces de llevarse a su hijo en contra de su voluntad. —No. -Dijo con firmeza. —David no está y no los voy a recibir sola aquí. Les pido que se marchen, es lo mejor. Por favor. —Tenemos que hablar, niña. ¿Cómo pudiste haberme dejado dos años sin saber de ti? -Chill

