Realmente parecía de una novela lo que estaba pasando. Thalía sin duda pensaba que era “un poco loco”. Su esposo ahora tenía una hija y con su mayor rival. Siempre había sentido ese miedo de tener que competir en esa faceta con otra mujer y ahora debía hacerlo con Camila, la misma mujer que le había quitado todo alguna vez. —¿Cuándo lo supiste, David? —Hace dos días. No ha pasado mucho tiempo. Juré que no te mentiría una segunda vez. Voy a cuidar a mi hija pero no tendré ningún tipo de relación con Camila, te lo prometo. Estoy contigo ahora. Sí, estaba con ella ahora, por un segundo contrato matrimonial y nada más. No la amaba y aunque no hubiera amado a Camila, tenía más historia con aquella mujer que con ella. —Es que no puedo creer que justo ahora ella vaya a venir con un bebé. ¿Real

