PORCENTAJES

1024 Words
Nos anunciamos y entramos a una oficina ubicada en el piso 11, ahí se encontraban otros 3 hombres y 2 mujeres, Vo4 era el dueño del 70% de la operación de drogas, yo tenía un 2%, estaba el Caimán un anciano que superaba los 75 años y gustaba de coger con niñas de 20 años él tenía un 5% de toda la operación, a su lado estaba Dr Noche un maldito esquizofrénico de mediana edad, en una ocasión asesinó a un venezolano enterrándolo vivo en cemento fresco, como dije, un maldito esquizofrénico gracias a dios solo tenía el 1% También estaba Lonzo un hombre pansexual que cogía con todo lo que se movía, excepto niños y ancianos, pero si tenían más de 18 y menos de 65 no importaba su orientación s****l este hombre de 30 años decidía ir detrás, él tenía un 10% de todo y por último y no menos importantes las hermanas sabaneta, nombradas así porque eran las dueñas de sabaneta, tenían el restante 12% La reunión era una propuesta, teníamos la oportunidad de expandirnos al eje cafetero, me preocupaba un poco no quería entrar en una guerra, pero pronto me aclararon que sería una compra, los dueños de distintos territorios del eje habían decidido vender para acabar con una guerra que lleva 10 años, el maldito gobierno de Colombia cree que si captura o asesina a un jefe de la mafia se soluciona el problema y no, si cortas una cabeza crecen 7 más y la inseguridad aumenta. Todos estuvieron de acuerdo y después de 3 horas de reunión y otra maldita hora de bus, metro y otro bus, por fin pude subir a mi carro, pero había aprendido algo, estaba desconectado de la realidad, el metro me dio perspectiva, si quiero convencer a Mariana debo ser consciente de su contexto social, es una niña adinerada, católica y estudiante de Derecho, lo cual la hace sensible ante las injusticias y he aquí un aspecto fácil de explotar. Al llegar a mi casa ya eran como las 5, había pensado en que le gustaría hacer  a Mariana el sábado, quise llamarla para preguntarle a donde quería ir pero no quería arriesgarme a ponerme en un espacio que no pudiera controlar, no quería sacarla de la ciudad pues se sentiría insegura, una discoteca no era apropiado para hablar, podía ser el parque lleras pero no, es una estudiante de la Universidad de Medellín, claro que ya fue al lleras, así que después de pensar por unos minutos encontré un lugar que podría gustarle. Entonces decidí llamarla: -Hola.   -¿Estas en casa?   -¿Quieres venir?   -¿Quieres que vaya?   -No.   -Eres malvada.     -¿Cómo te termino de ir? ¿Qué hiciste hoy?   -Tuve una reunión de trabajo.   -¡De trabajo! ¿Con el nuevo Pablo escobar?   -Algo asi, oye te llamaba por dos cosas, la primera es que tu voz me encanta y la segunda es que ya decidí a donde iremos el sábado. -Dime.   -Ciudad del rio ¿ya has ido?   -No, pero he escuchado que es un lugar lindo.   -¿Quieres que pase por ti?   -¿Sabes? ¿Y si yo paso por ti?   -Bueno, no lo sé ¿Por qué no puedo pasar por ti?   -Por qué es lo que se haría normalmente y ya que decidí salir con un narco algo debería ser distinto. -Soy más que un narco.   -Serás solo un narco, hasta que demuestres ser algo más, debo hacer un trabajo te escribiré más tarde, pasaré por ti a las 7pm del sábado, envíame tu ubicación. Y colgó, esta niña era exasperante, se negaba constantemente a ceder y me había quitado un elemento de control sobre ella, pude negarme, pero imagine que la discusión solo la haría arrepentirse, el estereotipo del narco es aquel que te apunta con un arma y te obliga a hacer lo que quiere, yo no solo solo un narco, soy un ladran y yo convertí el crimen de robar un arte y un verdadero artista pueden hacer mucho con poco. A menudo me siento solo, no he logrado enamorarme y se me hace difícil establecer un vínculo con una mujer sin que este traiga consigo un interés económico, pero no estaba solo, me sentía así por que las personas a mi alrededor no me llenan, decidí llamar a Danna, la hija de Dalia, sabía que llevaba un tiempo enamorada de mí y era parte de ese selecto grupo de mujeres con las que disfrutaba hablar, inteligente, intelectual y lo mejor de todo, al no tener que robarle podía volver a hablar con ella siempre. Concertamos ir a comer, la llevé a un lugar de comidas rápidas y cuando fui a recogerla estaba demasiado hermosa, Danna no superaba el metro con sesenta centímetros, era delgada, cabello muy largo, ojos azules y un cuerpo de modelo, cuando volvimos de comer nos quedamos un rato en el carro hablando, era evidente que ella quería estar conmigo, pero lo hizo palpable cundo me dijo. -¿Por qué no quieres estar conmigo?   -Tú sabes porque, yo te veo como una amiga y no sé si Vo4 lo aprobaría.   -Él no se metería entre nosotros, él me ama y a ti te permite muchas cosas.   -Quizás sí, pero me sacaría del negocio y no quiero salir.   -Dime la verdad.   -Hablo con la verdad.   -Es porque te gustan las que tienen dinero.   -Eso no es cierto.   -¿Por qué con todas las que sales tienen dinero?   -Es una coincidencia.   -No lo es, es que tú también lo tienes y a esas solo les gusta los de su tipo, pero yo te conozco antes de todo esto y se quién eres en realidad. Decidí besarla, sinceramente no sé por qué, quizás solo me sentía solo y sentir amor real o alguien que de verdad se interesara por mi más allá era bonito, fue un beso largo y realmente yo no quería parar, al terminar salió de su boca suave y dirigido a mi oído. -Te amo Luis.   -Danna, necesito que hagas algo por mí – Fue lo único que pude decir.
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