MI MEJOR AMIGA

1047 Words
Bueno, tengo tantas anécdotas con Andrea, tantos momentos que pasábamos, tantas historias que contar que no logro recordarlas todas, es que si, hacíamos casi todas juntas. Una vez Andrea y yo nos quedamos a dormir en mi casa, esa noche vimos una película de romance y un documental sobre el planeta, parece algo tonto, pero era lo que nos gustaba, bueno, solo queríamos entretenernos, terminamos jugamos UNO y parques, luego cocinamos juntas pues Andrea era amante del arte culinario, estaba obsesionada por preparar postres dulces y ricos pasteles de queso, comimos mientras hablamos de los chicos que nos gustaban y también de las aburridas compañeras que teníamos en nuestras clases, tan tontas que solo podíamos reírnos y así nos pasamos hasta muy tarde de la noche. En horas de la madrugada creo que eran las 2am ella empezó a decir que quería salir e ir al parque del pueblo, estaba loca por ir a comer Helado, pues otra cosa característica de ella era que amaba todo tipo de helado, me insistió tanto que termine aceptando, nos cambiamos de ropa y ambas cogimos dos chaquetas que amábamos, las habíamos comprado juntas en un viaje a Bogotá; al momento de salir de casa tuvimos que hacerlo con total silencio ya que mi mamá se encontraba en la otra habitación, cuando logramos salir sin hacer demasiado ruido me dirigí hacia el parqueadero que se encontraba a una cuadra de mi casa, ahí estaba el carro de mi mamá. Caminamos aproximadamente 5 minutos y apenas llagamos a la entrada ella me dijo: -Vamos caminando. -Estas loca Andrea, esta muy tarde para caminar por estas calles tan solitarias. -Así vamos a poder disfrutar del aire puro, del silencio, de las bonitas calles de nuestro pueblo sin el molesto ruido de los carros. -Ay Andrea, que ideas las tuyas. Pero si, acepte su propuesta aunque llena de miedo, pues no era mi costumbre caminar a esas horas de la madrugada y también angustiada por pensar en que mi mamá despertaría y descubriría que no estábamos en casa, pero bueno camine junto con ella aproximadamente 30 minutos cuando finalmente llegamos al parque encontramos una farmacia 24 horas y ahí compramos unos conos pequeños, nos sentamos junto a la iglesia, ella era feliz con su Helado yo solo la observaba, conversamos por unas horas y cuando nos dimos cuenta ya eran las 6Am las campanas de la iglesia sonaban y la mañana estaba ya saliendo, sorprendidas tuvimos que salir corriendo hacia mi casa rezando que mi mamá no estuviera ya despierta, llegamos y para nuestra suerte mi mamá seguía en casa así que nos acostamos inmediatamente a mi cama. Bueno pero la mayor anécdota con ella fue cuando fuimos con todo el equipo universitario a Sonsón, una tierra muy fría, enfrentaríamos al equipo municipal, esa tarde ganábamos, era un sábado y volveríamos el domingo en la tarde entonces decidimos ir de fiesta, llegamos a una pequeña discoteca llamada Sport Club, bebimos y bailamos, una de nuestras compañeras nos dio éxtasis, se nos acercó y nos dijo: -¿Quieren? -¿Estás loca? -Tranquila Princesa Mariana, nadie te hace control de doping en esta liga. -De igual manera que pasa si nos da una sobredosis. -Te falta salir más, mira tomas esta pastilla y la divides en cuatro, solo tú tomas ese cuarto y si te mueres te doy permiso de joderme en mis sueños. -¿Ya la probaste? -Si. Yo aún estaba preocupada, no estaba segura, pero Andrea tomo la pastilla y se la trago sin pensarlo, entonces la seguí, es imposible describir las sensaciones, pero lo más cercano es la idea de que los sentidos se amplifican, escuchas sonidos distintos, sientes de otra manera, todo sabe tan distinto y el mundo se vuelve abstracto. El tiempo y el espacio se distorsionaron ante mí, no supe en que momento hablaba, cuando me movía y ni siquiera supe en que momento ya habíamos vuelto al hotel, recuerdo que Andrea estaba algo preocupada, ella estaba más acostumbrada al consumo de drogas y su mayor preocupación era que alguien se aprovechara de mi estado de indefensión. Me tomaba de la mano, me abrazaba constantemente y me indicaba hacia donde debía ir, cuando llegamos al hotel los efectos empezaron a  disminuir, empezamos a comer papitas, según ella la grasa me ayudaría, y me preguntó -¿Cómo te sientes? -Ni se, estoy bien, pero me siento rara. -Al menos no tuviste un mal viaje. -¿Te imaginas? -Puta madre no ¿quieres otro cuarto? -Vete a la mierda. -Tú vete a la mierda, ahora eres toda una drogadicta ¿Qué dirían tus padres, su futura alcaldesa drogada? -Me harían un exorcismo y seguramente te culparían a ti, creo que en su mente tú eres el tipo de persona que me daría éxtasis. -Están demasiado equivocados, el éxtasis es muy caro, no tengo como pagarlo, pero si quieres m*******a, te la tengo. -No volveré a drogarme en mi puta vida. -Eso es mentira. -Claro que no, no voluntariamente. Estábamos sentadas en el lobby, se levantó primero y me ayudo a levantarme, caminamos juntas de la mano hasta llegar a la habitación que compartíamos, yo aún estaba lo suficientemente drogada como para no poder abrir la puerta y ella lo hizo, de alguna manera tropecé y ella me levantó y cuando estábamos frente a frente me beso. Debe ser el efecto de las drogas, pero fue el beso más excitante de mi vida, me pego contra la pared mientras cerraba la puerta y cuando terminamos el beso, me dijo: -Yo te amo. -Yo te amo más Andrea. Pude notar pronto que cayó en cuenta de su infidelidad, aún estaba con Diego se sintió arrepentida e inicio a llorar, intenté consolarla, la abracé fuerte y me dijo -Me cague en todo mari. -No, claro que no. -La cague con Diego y contigo. -No, fue solo un beso, estamos drogadas y él no se va a enterar, nosotras somos amigas y no va a cambiar nada entre nosotras. Cada una se acostó en su cama, yo no pude dormir y sé que ella tampoco, aunque fingía hacerlo, no dejaba de pensar ¿y si es Andrea la persona para mí? ¡Puta madre! Me encantaría volver a vivir ese momento.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD