Lunes por la mañana Vladenchenko es solo malas caras con Kay, se ha rehusado a salir de la habitación cuando estoy cambiándome y escuchando a Kay informarme todo lo que está en la agenda de hoy. Verle sentado en la esquina con una pierna cruzada, una taza de café y un gesto de asesino en serie es todo un fotografía para alguna revista criminal. Es perfecto. —Xevric estará visitando las minorías esta semana pero necesito que firme algunos documentos para concretar los envíos, distribuciones y pedidos de nuevos productos. —Tsk. —escucho que chasquea la lengua. Sonrío mirándole, parece un asesino pero a mí me parece precioso. Sí, puede ser que Kay no aceptara la semana que Vladenchenko estará aquí conmigo y aunque aceptó no darme mucha dificultad con los proyectos, al león ruso no le

