Kyle escucha el sonido de la puerta al ser tocada y suspirando dejó lo que estaba haciendo y se enderezó en la silla.
-Adelante -da el permiso y ve como la puerta se abre, dejando ver a James, uno de sus guardias- ¿Si? ¿Ocurrió algo?
-Oh, no, mi Rey -responde y da una reverencia rápida- lo que pasa es que una señorita lo busca, creo que es nueva y dice que lo necesita a usted para poder saber cuáles serán sus tareas.
-Oh! Ya sé de quien me hablas -responde sonriendo un poco y la cara de desconcierto de James le pone serio de nuevo, así que carraspea- Bueno, dile que pase.
-Como ordene, mi señor -habla dando otra reverencia y dio la vuelta para hacer lo que el Rey le dijo.
Así que expectante esperó a que Lía entrara por esa puerta y le muestre su hermosa cara y esa linda sonrisa que siempre carga pero su entrecejo se frunce cuando escucha murmullos en el pasillo y como no puede escucharlos se iba a levantar pero la puerta se abre de repente y Lía entra por ahí, dejándolo ver, mientras se cerraba ésta, a James mirándo a Lía fijamente pero con una pequeña sonrisa.
-Mi rey, gracias por dejarme pasar y perdón por las molestias -habla cuando entra dando una reverencia.
-¿Ah? ¿Qué dices? No eres ninguna molestia precio... cof... digo Lía, nunca serás una molestia... y ya te dije que dejarás de hacer eso -le dice y ella se endereza con un pequeño sonrojo, pero se queda ahí de pie- ¿Qué esperas? Toma asiento.
-¡Ah, s-sí, disculpe, con permiso¡ -habla un poco nerviosa y se sienta en la silla que está frente al escritorio.
-Bueno, James me dijo que querías saber cuáles eran las tareas o trabajos que harás ¿no? -dice.
-¿James? -pregunta confundida.
-es el guardia que te trajo aquí -le contesta y ella hace un sonido de sorpresa.
-Oh está bien y sí, señor, quiero saber mis tareas para empezar cuanto antes -habla poniéndose más seria de lo habitual o bueno, lo más seria que el rey la ha visto desde que la conoció
-Pero no hay prisa, Lía, acabas de llegar hoy y lo único que has hecho o supongo que hiciste, fue arreglar tus maletas y colocar tus pertenencias ¿o me equivoco? -le dice y pregunta esperando su respuesta.
-No señor, no se equivoca, eso es exactamente lo que he hecho -responde.
-Entonces ¿por qué no esperas a que llegue mañana? Hoy puedes descansar si quieres, recorrer la casa tú sola esta vez para que veas si te sabes manejar un poco más o si... tengo una idea ¿te gusta leer? -le pregunta.
-¡Claro que sí! Eso es lo que más amo, en donde vivía antes, al estar lejos de las personas, para no estar aburrida y distraerme agarraba los libros que habían en una estantería y los leía -le contesta y él sonríe porque ahora sabe algo de lo que le gusta por ahora.
-Eso es bueno entonces, porque si tanto te gusta te puedo llevar y enseñar mi biblioteca privada, en donde solo yo y Caius -pero él entra a molestar porque no le gusta leer- podemos entrar y ahora tú -le dice y su carita linda se ilumina al escuchar eso pero luego la baja.
-Pero mi rey, no creo que deba porque como me dijo, es SU biblioteca privada y me sentiría rara ahí -dice sin mirarlo.
-Pero yo te dije que puedes ir cuando quieras y gustes ¿o no? -ella asiente con la cabeza rápidamente haciéndoke reír un poco- entonces, venga, vamos, te llevaré ahí y por hoy te puedes quedar ahí todo lo que quieras y mañana te doy tus tareas, también hablaré con Javi para que vaya haciendo una lista de los deberes y tú elegirás los que quieras y creas que podrás hacer ¿De acuerdo?
-Si señor-
-Bueno, vamos-
Kyle abre la puerta de su oficina y salirieron de ésta, caminando en un cómodo silencio el cual le hace observarla y sonreír un poco al recordar que sabe algo sobre ella que le gusta, pensando que faltan más, pero todo a su tiempo.