–… O si no, tendremos que aniquilarte. La cara de Fabiana es un poema, todos tratamos de mantener la compostura pero al menos yo estoy que exploto. – ¿Aniquilar…me? Pe…ro, pero si no le diré a nadie… –El rostro de la rubia esta blanco de pánico, sus manos están temblorosas –apuesto 10 dracmas a que está sudando frio también– y sus ojos los mantiene bien abiertos, como si se fueran a salir de sus órbitas. Nos encontramos nuevamente en la cueva, toda la manada dentro de la gran sala circular. Yo estoy ubicada en uno de los extremos, con Mikela a mi lado. Joe, Dev y Kylan están en la plataforma circular central, alrededor de mi mejor amiga, quien esta arrodillada en frente de ellos –sin malpensar, gracias–. – ¿Prometes guardar nuestro secreto? ¿Juras permanecer leal a nosotros y permanec

