Capítulo 38: Besos sangrientos

2042 Words

Punto de vista de Dee Algo andaba mal con Chase Bradley. No podía expresar con palabras la extraña desconexión que sentía hacia él, pero sabía que estaba ahí. No estaba en su personalidad ni en sus acciones. Chase era como el Príncipe Azul, casi demasiado agradable y simpático para ser otra cosa que una especie de personaje unidimensional. Es como si tuviera un guión para cada respuesta que una de las mujeres de nuestro grupo le lanzaba, y quienes lo conocían bromeaban sobre cómo estaba “dando respuestas de espía" y cómo debía trabajar para la CIA. El color favorito de Chase era el azul, y si lo presionaban para nombrar un tono o el motivo, recurriría solo a los clásicos de ser calmante o atrevido. Su comida favorita eran las buenas hamburguesas con papas fritas, pero nunca era poético

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD