Ante la cara de susto de su marido Charlotte se tensó y colocó la mano en sus hombros esperando a que le dijera que era lo que sucedia. Al parecer la noticia que le habían dado no era nada agradable pues, la expresión de su rostro cambio completamente por una de seriedad absoluta, similar a la que se le podía ver en sus horas de trabajo dentro de la oficina o en algún tribunal, además de que su cuerpo también se había tensado en extremo. - Está bien, en 20 minutos estoy allá - avisó sin más - Tranquilízate y trata de pensar dónde podría estar ya voy para allá... De acuerdo, adiós - al colgar el teléfono miró a su esposa quien parecía preocupada. - ¿Pasó algo grave? - preguntó ella sin más acariciando su mejilla. - Lo siento mi vida - dijo él recordando lo que había estado a punto de pa

