CAPÍTULO 19 Duermo aproximadamente unas 2 horas después de ese maravilloso coito, cuando me despierto me doy cuenta que estoy sola en la cama, me estiro y tengo una sensación en el cuerpo como si un camión me hubiera pasado por encima; bueno, no exactamente, pero si los 90 kilogramos de músculo llamado Benjamín Black, sonrío y pataleo de felicidad por lo que sucedió con mi hombre; sé que para muchas yo puedo ser una loca, dependiente y sin autoestima, pero deben entender que junto a él me siento completa, Ben me complementa, él es la mitad de mi alma, juntos somos un todo, sin él, siento que me falta algo para sentirme plena. Sale del baño vestido únicamente con un pantalón de chándal gris que le cae en las caderas, mi quijada cae al piso, ¡dulce niño Jesús!, este hombre está demasia

