CAPÍTULO 5
Me levanto la mañana siguiente llena de una emoción que desborda por todo mi ser, me siento ansiosa por ver a mi marido al fin, paso por la residencia universitaria y Lauren me está esperando en la entrada, se ve emocionada y feliz cuando viene hacia donde estoy y se sube en el auto; me saluda y me pongo en marcha, sé que debe compartir la habitación de la residencia con otras dos personas así que no debe tener nada de privacidad, de verdad entiendo lo importante que fue para su vida y su independencia que le diera trabajo y una vivienda propia.
— ¿Dónde te quedas cuando no hay clases? — Pregunto con genuino interés.
— En lo de los Black, mi abuela está un poco sensible desde que me fui a la universidad así que paso el mayor tiempo posible en la mansión con ella — Así que Lauren debe saber absolutamente todo lo que pasa con Ben y su familia, necesito indagar; ¿cómo no lo pensé antes?
— ¿Vas a lo de Benjamín también? — Trato de parecer casual, pero por dentro estoy ansiosa por saber todo lo que pueda acerca de la vida de mi hombre.
— No, él tiene una vida sencilla junto a su esposa lejos de sus padres, además su esposa y yo no nos tratamos mucho — Esto se pone interesante.
— ¿No te llevas con Madison? — Mads nunca fue una mujer malvada o cruel con los demás, no entiendo como ella y Lauren no son mejores amigas en esta realidad.
— Te voy a confesar algo — Dice volteandose para verme, muero por saber todo a cerca de ellos, pero disimulo con actitud casual.
— Dime, me encantan los chismes calientes y jugosos — Le respondo divertida.
— La señora Evangeline no se lleva muy bien con la esposa de Ben, tienen una relación tensa — Mi suegra es mi heroína, nota mental, metérmele por los ojos.
— ¿Como de tensa? — Podría aprovecharme de eso para ganar terreno.
— Ella piensa que Ben sólo se casó con Madison por costumbre y que realmente no son el uno para el otro — ¿Por qué todo mundo lo ve menos él? a veces puede ser tan tonto.
— Por supuesto que no lo son, yo soy su destino. — Digo como si tal cosa
— ¿Te gusta Ben? bueno a quien no, es súper guapo, a mí no me gusta porque es como un hermano tío y así, pero las mujeres babean y se enloquecen por él — Como si no lo supiera, tuve que volarle los sesos a una de ellas y le arranqué el cabello a otra.
— Ben es el amor de mi vida y yo el suyo, solo que él aún no lo descubre. — Ella niega y se ríe como si yo hablara locuras, pero pronto se dará cuenta quien es el verdadero amor de Benjamín Black.
— Entonces es cierto que te metiste desnuda en su cama hace unos años. — Suelto una carcajada porque en serio habría sido genial grabar el momento y poder rememorarlo ahora.
— Totalmente. — Aunque eso realmente no sucedió en la vida real, me gusta pensar que hice algo tan osado como eso.
— Eres mi heroína, me gustaría tener el valor para vivir un romance caliente con un chico guapo y llegar a su casa de sorpresa en mitad de la noche solo con un abrigo y tacones súper altos — Mi chica tiene la mente muy vivaz, debo ayudarla a salir de su caparazón, ignoré lo suyo con Julián por unos años, pero ahora que tengo todo el conocimiento, no dejaré que desperdicien el tiempo juntos.
— Puedes hacerlo, voy a ayudarte, sé que te gusta Julián y él vive solo, por lo que sé no es de llevar mujeres a su casa y tú le gustas mucho, pero como demasiado. — Digo moviendo las cejas de forma sugestiva, ella se emociona de inmediato.
— No es cierto ¿quién te lo dijo? — Pregunta con demasiado interés.
— El, así que luego de terminar con las cosas laborales, planearemos como meterte en su vida y en su cama — Ella mira hacia la carretera por un rato y luego sus palabras me hacen sentir orgullosa.
— ¿Es raro que me guste esa idea? — Mi Lauren nunca me decepciona.
— Claro que no tonta, ya deja de sentirte mal por querer vivir tu vida de acuerdo a lo que deseas tú y no lo que otros quieren para ti. — Amo a Joan, pero le metió demasiados complejos y perjuicios a su nieta en la cabeza solo por sus propias inseguridades.
Llegamos a mi lugar y ahí afuera veo dónde está Julio, estaciono el auto y nos bajamos, voy hasta donde él está y lo saludo, veo que está solo, ¿por qué no trajo a Cami?
— ¿Dónde está tu amiga Camila? — Quiero ver a Cami y saber que está bien.
— No tarda en llegar, no tiene auto y viene a autobús. — Camila y su fobia a conducir.
Voy hasta la puerta, la abro y le enseño el lugar, recuerdo cada rincón y como planee cada cosa aquí la última vez, así que le doy mis ideas a Julio quien, a diferencia de ayer, hoy se encuentra emocionado y me da muchas sugerencias para las renovaciones.
Estoy concentrada haciendo planes con él, cuando veo la figura de una hermosa morena entrar al restaurante:
— Disculpen el retraso, prometo que no soy impuntual, solo el autobús no pasaba... — Sonrío cuando veo su cara preocupada, ya echaba de menos a mi amiga.
— Ella es Camila, la chica de la que le hablé. — La presenta Julio, como si yo necesitara de eso, la doy la mano y luego me paro en el centro del salón y hablo para todos.
—Ya que estamos todos completos al fin, me presento, mi nombre es Emma Bla... mmm Roberts y este es mi proyecto gastronómico, los cité aquí porque hay mucho trabajo por delante para poner en marcha este lugar y ustedes son para mí el personal idóneo para llevarlo a cabo, así que más que mis empleados he decidido que los tres serán mis socios. — Camila jadea sorprendida y Julio está en shock.
— ¿¡Que!? — Pregunta sin poder creerlo. — ¿Por qué harías algo así? — Sonrío y contesto con lo que siempre he pensado de la vida.
— Porque creo en las segundas oportunidades, ahora bien, Julio, sé que sabes de carpintería y construcción así que espero me ayudes con todo esto y Camila, sé que estudias cocina así que serás de mucha ayuda, voy a comprar una gran máquina de Café y me gustaría que fueras la barista, aunque igual tendremos que aprender a usarla todos ¿está bien? — Ellos asienten emocionados luego que les doy las instrucciones, creo que las cosas van encajando en su lugar poco a poco.
— ¿Y yo? — Pregunta Lauren con los ojos muy abiertos a la expectativa.
— Tú me ayudaras a manejar el lugar, sabes que necesito una persona de confianza para que me ayude a poner a flote el negocio. — Ella me abraza feliz y creo que es el momento de decirle el resto. — Además hay un espacio arriba que está destinado a ser tu nuevo hogar. — Ella chilla de la emoción y da unos saltitos.
— ¿¡En serio!? — Recuerdo la primera vez que la traje aquí, ya estaba todo casi listo y como se adaptó rápidamente a todo.
— Lo prometo, ahora debo irme, tengo una cita súper importante, inmediatamente estén los permisos comenzaremos las renovaciones y pondremos esto en marcha. — Me dirijo a los chicos antes de irme. — Necesito que por favor comiencen a dar ideas y a organizar todo, nos vemos mañana a la misma hora, Julián vendrá con algunas personas que nos ayudaran con la reforma. — Me despido y corro al auto para no llegar tarde a mi cita con Ben.
***** ****** ****** ******
Llego al edificio de las empresas Black con bastante tiempo de sobra; como mi padre nunca les prestó el dinero, mi hombre nunca se quedó con nuestra empresa, por lo tanto nunca se mudó a nuestro edificio, odio pensar que tuve que pedir una cita para ver a mi marido, habráse visto.
Luego de estacionarme voy a la puerta principal y me anuncio en el primer piso en la recepción, me registran e indican que debo subir a la planta 8 que es donde está su oficina, tomo el ascensor y me siento súper nerviosa, al llegar todo es tan extraño, sigo sintiendo como si nada fuera verdaderamente real; lo más perturbador de todo es ver a la bruja Harris vivita y coleando, sentada en un cubículo hablando por teléfono, siento como me hierve la sangre de la ira, odio a esta mujer, intentó matarme a mí y a mi bebé, debo ser fuerte y disimular lo que siento o voy a terminar en la cárcel por homicidio; me acerco a ella y espero a que me preste atención, me mira y me sonríe de esa manera hipócrita que tiene de tratar los demás, no logro cambiar la expresión de mi cara, como si hubiese mordido un limón.
— Buenos días señorita, ¿cómo puedo ayudarle? — Ahora tengo cara de asco cuando se dirige a mí, la odio con toda mi alma negra, esa perra es el demonio, respiro profundo y trato de hablar con el tono más dulce del mundo.
— Tengo una cita con Benjamín — Ella vuelve a sonreírme y usa ese horrible tono amable que no le queda para nada a la muy desgraciada.
— Tome asiento, mientras el señor Black se desocupa y la atiende. — Me voy al sofá de la sala de espera sin apartar la mirada de la bruja malvada, unos minutos después la puerta de la que creo es su oficina se abre y veo a Ben salir junto a Mads, la lleva del brazo y la acompaña al ascensor, se me hace un nudo en la garganta al ver cuán dulce y amoroso es con otra persona que no soy yo, le da un beso en la frente y se despide con la mano; ella le sonríe antes que las puertas del ascensor se cierren, no puedo con esto, no puedo simplemente resignarme a que él no me ama, tengo los ojos aguados por toda esta situación, no sé si podré enfrentarlo sin querer treparme en sus brazos y luego golpearlo por besar a otra mujer, no puedo soportar esto, me levanto y voy a escabullirme disimuladamente cuando sus ojos se encuentran con los míos, me mira bien y veo el momento exacto en que me reconoce y ahí está de nuevo esa sonrisa radiante y sincera que le da a todo el mundo y yo por reflejo le sonrío también
— ¿Emma Roberts? — Es tan extraño que me llamen así, más él, que todo el tiempo me dice que siempre seré una Black hasta que me muera, no tengo palabras para describir todas las emociones arremolinadas en mi pecho, veo sus perfectos ojos azules y su hermosa cara y todo lo que deseo hacer es saltar a sus brazos y besarlo por la eternidad.
— Hola —le contesto con voz entrecortada, carraspeo y recupero la compostura — Hola Benjamín. — Dios que hermoso es.
— Que agradable sorpresa, no te veía desde hace unos años — Si claro, supuestamente desde aquella noche que te mostré las tetas, pienso con amargura, si quiero estar cerca de él debo ganarme su confianza, así que doy mi mejor actuación.
— Busco de tu asesoría es para algo muy importante y por ello me tomé el atrevimiento de hablar con tu padre para hacer una cita contigo. — La idea parece gustarle porque creo ver como brillan sus ojos con mis palabras.
— Claro que sí, sigue a mi oficina. — Hace un ademán para que siga y cuando paso por su lado aprovecho para olerlo de forma discreta, extraño su cuerpo, sus besos, su olor, absolutamente todo de él me hace falta.
Cuando entramos veo lo diferente que es este espacio a su oficina en nuestra empresa, de hecho, es más pequeño que la oficina que tiene en casa, pero es totalmente él por todo el lugar; me indica que me siente y luego ocupa su lugar en una silla frente a mí, trato de no quedarme embelesada mirándolo como una boba así que me concentro en el plan.
— Como te decía, estoy tratando de abrir un negocio y no sé mucho de renovaciones, encontré un lugar y quiero transformarlo en un restaurante que sea amigable con el medio ambiente. — Veo de inmediato como abre los ojos con emoción, ese fue su sueño desde la universidad, proyectos de construcción eco amigables. — Sé que has llevado a cabo obras increíbles y tienes muy buena cabeza para los negocios, aunque es un proyecto pequeño, tu padre pensó que podrías ayudarme. — Hay emoción en su cara ahora, esta es su pasión, él va a aceptar.
— Claro que sí, cuenta conmigo. — Dice con genuina emoción.
— Me gustaría saber el costo por tus servicios. — También me gustaría pagárselos con mi cuerpo, pero no creo que sea apropiado ofrecer eso en este momento.
—Por supuesto que no voy a cobrarte, tu padre es el mejor amigo del mío, quiero ayudar a su pequeña a emprender su negocio. — Odio que me vea como una chiquilla aún.
— No soy tan joven. — Me defiendo molesta.
— Eres muy joven, ¿cuántos años tienes? ¿21? ¿22? — No tiene la más remota idea de nada que tenga que ver conmigo, me entristece que él realmente nunca se interesara en mí.
— 23 pero mi corazón es viejo. — Y está roto y también amargado por esta estúpida situación.
Suelta una carcajada y ahí veo su alegre risa, esa con la que siempre me bendice cuando digo o hago alguna de mis locuras que casi siempre se toma con diversión.
— Quiero comenzar lo antes posible, el lugar está ubicado en un lugar privilegiado y me gustaría sacar el mayor provecho. — Necesito tiempo con él, quiero que se dé cuenta que yo soy su alma gemela y se enamore de mí.
— Está bien, hagamos algo, que te parece si mañana paso por el lugar para echarle un vistazo, miramos las posibilidades y procedemos con los planes. — Quiero saltar de alegría, esto apenas comienza, Benjamín Black será mío de nuevo, voy a recuperarlo y él volverá al lugar donde debe estar, en la parte izquierda de mi cama o encima de mí para el caso.
—Me parece perfecto. — Saca su teléfono y me lo pasa.
—Creo que debemos intercambiar números para ultimar detalles y para que me envíes la dirección donde debo llegar. — Lo tomo y me amargo al ver la foto con Mads que es su protector de pantalla, hago caso omiso y escribo mi número de teléfono que por cierto tuve que aprenderme ayer porque ni eso sabía aquí, luego me llamo para tener el suyo.
—Te veo mañana entonces. — Digo pasándole el teléfono de nuevo.
— Es una cita. — Me despido con un apretón de manos y una fuerte corriente eléctrica hace que nos separemos de golpe, el me mira sorprendido y luego a su mano, yo le sonrío triunfante, eso es amor mío, ahí está la energía que nos une.
Salgo de la oficina y miro a Verónica de reojo, perra, voy a vigilarle de cerca, seguro está planeando hacer algo en contra de Madison, siempre fue su objetivo casarse con Ben y quedarse con su dinero, dudo que ahora sea diferente, al parecer tendré que volver a volarle la cabeza. Se despide amablemente de mí y le doy una sonrisa forzada, esta vez voy a estar preparada para lo que sea que esté planeando.
Me voy de nuevo al restaurante, todo el tiempo con una gran sonrisa de satisfacción en los labios, esto va a ponerse interesante.